El Gobierno realizó este jueves la Operación Cancerbero, procedimiento liderado por Gendarmería que permitió iniciar el poblamiento acelerado del nuevo establecimiento penitenciario La Laguna de Talca con internos de alta peligrosidad provenientes de distintos recintos del país.
La operación movilizó a cerca de 300 reclusos y estuvo acompañada por un inédito despliegue de seguridad y exposición mediática, que incluyó registros aéreos del traslado, un logo especialmente diseñado para el operativo, uniformes distintivos para los internos y una formación de los reos que recordó las imágenes difundidas en operativos penitenciarios impulsados por el Gobierno de Nayib Bukele en El Salvador.
El Mandatario monitoreó el procedimiento acompañado por el biministro del Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado; el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau; y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat.
De acuerdo con los antecedentes entregados por el Gobierno, la operación constituyó el traslado de internos de alta peligrosidad de mayor envergadura realizado hasta ahora por Gendarmería, considerando tanto la cantidad de personas involucradas como sus perfiles delictuales.
Entre los internos trasladados se encontraban 37 integrantes de bandas vinculadas al crimen organizado, incluidos nueve líderes de estas organizaciones. A ellos se sumaron 154 internos de alto compromiso delictual provenientes del CDP Santiago Sur y otros 104 desde el CCP de Cauquenes.
Régimen de máxima seguridad
Los internos sometidos al régimen de máxima seguridad permanecerán segregados en módulos con condiciones especialmente restrictivas. Estas contemplaron celdas individuales, uniformes distintivos, visitas mediante locutorios sin contacto personal, patios especiales y restricciones en los horarios de patio, visitas y recepción de encomiendas.
Durante su recorrido por el establecimiento, el Presidente José Antonio Kast sostuvo que el sistema penitenciario requería un cambio en su funcionamiento para enfrentar el hacinamiento y el avance del crimen organizado.
El Mandatario también planteó la necesidad de revisar la implementación de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo, considerando tanto la persecución penal como las condiciones de los recintos penitenciarios y las medidas de control aplicadas a los internos de mayor peligrosidad.
La Laguna alcanzará las 2.097 plazas
El proceso de poblamiento del recinto penitenciario continuará durante las próximas etapas con internos provenientes de establecimientos de Talca, Rancagua, Valparaíso, Cauquenes, Parral y Curicó.
Con este proceso, se proyectó habilitar progresivamente 1.679 nuevas plazas, que sumadas a la población actual permitirán alcanzar una capacidad total de 2.097 plazas penitenciarias en La Laguna.
El ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, destacó la importancia de la segregación penitenciaria como herramienta para enfrentar a las organizaciones criminales y reforzar el control al interior de las cárceles.
El secretario de Estado señaló que el nuevo recinto cuenta con 1.500 cámaras de vigilancia, además de condiciones que permitirían mantener separados a los internos de acuerdo con sus niveles de peligrosidad y compromiso delictual.
La puesta en operación de La Laguna se enmarcó en la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) y en las medidas impulsadas por el Gobierno para aumentar la capacidad penitenciaria, reforzar el control sobre los internos de alta peligrosidad y separar a los líderes de organizaciones criminales del resto de la población penal.



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