Por: Marcelo Pinochet
Académico Departamento de Ciencias Sociales
Facultad de Ciencias Sociales y Económicas
Universidad Católica del Maule

El Proceso de primarias legales puede ser un instrumento valioso si hay real competencia entre los participantes. Pero ello dista de ser una constatación actual, donde reposa la idea que no habrá sorpresas en los bloques que nominarán su candidato presidencial. Respecto a las primarias parlamentarias, en el país hay pocos casos de escrutinios de este tipo que vayan a dirimirse el 2 de Julio, es más, en el Maule no hay competencias para nominar candidatos a diputados o senadores, sólo presidenciales.

También es cierto que los partidos están en crisis y es un lugar común señalar que ésta no podrá resolverse sin ellos, pues cumplen un rol de intermediación clave en la democracia que conocemos. Empero, hay aquí una falta de reflexión en torno a qué significa un régimen representativo, donde la ciudadanía participa de las decisiones de la esfera pública.

En este campo, la izquierda representada en este escrutinio por el Frente Amplio, logrará por la vía institucional legitimarse como una alternativa en la esfera política. La crítica radical que representa esta agrupación es contrapuesta al pragmatismo que promulga la derecha. En este lugar, los partidarios de las tres candidaturas de Chile Vamos se esfuerzan (con evidente tensión) por mostrar sus diferencias, pero sin lograr persuadir a la opinión pública de la existencia de otra alternativa más allá de Sebastían Piñera.

En contraposición, la Nueva Mayoría se encuentra observando desde la tribuna de un teatro, pues que siendo un actor relevante y protagonista, hoy después de las decisiones tomadas por su propio sector, no se explica cómo quedó fuera del reparto. Recordemos que fue la Concertación quien diseñó el proceso de primarias presidenciales y parlamentarias y con relativo éxito hizo partícipe a la ciudadanía de decisiones que correspondían a las elites de los partidos.

En este escenario vemos el caso de Carolina Goic, que ha surgido desde su esquina, que es la Democracia Cristiana, como una representación y afirmación de los valores del sector y de críticas al capitalismo y la democracia, pero señalando que temas tan complejos necesitan ser cambiados gradualmente con la convicción del bien común, como perspectiva. Y vemos a Alejandro Guillier con todavía bastantes ambigüedades, porque además se levanta en medio de la crisis de los partidos que lo apoyan, principalmente el Partido Socialista y el Partido Comunista, que están coyunturalmente en esta contradicción ideológica que la opinión pública ha conocido a propósito de hechos en que estos partidos se han visto involucrados últimamente.

Por último, este frío otoño (que esperamos se entibiezca en los próximos días), creo que pronostica el elevado desinterés por participar del escrutinio. Pero también creo se equivocan quienes piensan que la participación voluntaria es la explicación unívoca para predecir una ciudadanía desinteresada por las cuestiones públicas. Considero que existen otras explicaciones, pero ellas superan el objetivo y la extensión de estas breves reflexiones.

 

“Las opiniones vertidas en esta columna son de exclusiva responsabilidad de quienes las emiten y no representan necesariamente el pensamiento de Cauquenesnet.cl”.