Viviendas están terminadas pero Serviu ha demorado la entrega porque pretende hacer de inmediato ampliaciones mediante subsidios.

Cansado de esperar un grupo de vecinos se encuentra en estado de alerta por la demora del Serviu en la entrega de sus viviendas.
Aunque hasta ahora nadie se ha hecho cargo de los rumores, lo cierto es que el propio delegado provincial, Hernán Valenzuela, reconoció que existe “cierta inquietud entre los vecinos de Villa Merced de la Esperanza, pero nosotros no nos podemos hacer cargo de rumores y menos avalar una situación como una toma”.
La villa en cuestión se ubica en el Barrio Estación de esta ciudad y está compuesta por 220 viviendas, adjudicadas a diversos grupos habitacionales, quienes contrataron a la empresa constructora Malpo, la que efectivamente concluyó las obras dentro de los plazos establecidos.
Precisamente ver sus casas terminadas y no poder ocuparlas, es lo que provoca la inquietud de sus propietarios, muchos de los cuales viven de allegados o bien son arrendatarios.
El delegado provincial del Serviu explicó que lo que se pretende es poder entregar las casas con sus ampliaciones construidas, “es decir dar curso de inmediato al subsidio de ampliación y entregar una casa de mejores condiciones, con más metros construidos”.
Lo anterior es lo que ha causado los inconvenientes, ya que la primera empresa contactada para construir las ampliaciones es la propia constructora Malpo, la que para poder cumplir mejor su cometido prefiere tener las casas sin sus moradores.
Sin embargo, los vecinos proponen que se construya la ampliación con ellos ya viviendo en sus casas, “tal como se está haciendo en casi todo Cauquenes”. Además, la empresa en cuestión habría ofrecido menos metros construidos de ampliación, que lo que otras constructoras están construyendo con presupuestos similares.
Sobre la divergencia, la autoridad de Serviu manifestó “estamos preocupados por esta situación y estamos tratando de encontrar una alternativa de solución que deje a todos contentos y -especialmente- poder cumplir con las políticas habitacionales del Gobierno, en el sentido de entregar viviendas de más calidad y con más metros cuadrados construidos y es eso lo que estamos haciendo”.
Por ahora la Villa Merced de la Esperanza se encuentra custodiada por guardias día y noche, para evitar que las casas sufran daños, tal como ya ha ocurrido en un par de casos, en los cuales antisociales han sustraído algunos implementos tales como llaves de agua y ventanas.
Christian Molina, El Centro

Foto: Archivo CQTK