Una historia de violencia intrafamiliar qué confundió todos los parámetros de raciocinio de los involucrados, habría sido la causa que motivó que un menor de 14 años decidiera dar muerte a su padre con el beneplácito de la madre.

En prisión preventiva quedó Mercedes Muñoz Canales, detenida por su responsabilidad en el delito de parricidio e inhumación ilegal en la persona de su esposo Gastón Rodríguez Ríos.

En la audiencia de formalización de cargos y tras un largo debate, el Juez determinó la prisión preventiva para la mujer, por considerar fundados los planteamientos de Ministerio Público de Parral, representado por el Fiscal Cristophe Giroux.

En la oportunidad el Juez resultó a la defensa de la imputada, señalando que ella pudo haber evitado la agresión de su esposo, sin embargo, ayudó a elegir el lugar donde iba a ser inhumado, indicó el lugar donde estaba el hacha con el cual fue ultimado el hecho por el menor y tuvo una actitud pasiva a la hora que se desarrollaba el crudo espectáculo, pues a pesar de existir la posibilidad de denunciar lo sucedido con su marido, sobre quien ella tiene el deber de garante, no actuó acorde a dicha responsabilidad. “No solo se conformó con el desarrollo de los hechos, sino que también con el resultado de los mismos” concluyó el juez.

Macabros detalles

Durante la audiencia, se supo que el menor, autor del delito, tenía panificando la muerte de su padre desde hacía varios meses e incluso en parte de su testimonio señaló: “Pensé en descuartizarlo, cocerlo, cocinarlo dárselo a los perros, pero después creí que era muy cruel y me arrepentí”.

Otra parte del relato indica que el menor “cuando era agredido huía de la casa y se subía hasta un árbol donde permanecía hasta que él (su padre) se alejaba de la casa”.

La noche del 10 de abril en que ocurrieron los hechos el niño escondió un martillo en medio de un sillón de la pieza y mientras el matrimonio dormía, golpeó el cráneo de su progenitor reiteradas veces, lo que hizo despertar a la mujer quien le preguntó que pasaba. Acto seguido, el menor le dijo a su madre que “ahora vamos a vivir más tranquilos” y después salieron a caminar por dos horas y cuando regresaron se percataron que aún estaba vivo preguntando la mujer al menor “cómo y con que lo vas a matar”, situación que motivó que el niño preguntara a la madre por un hacha que permanecía en la cocina, de acuerdo a la descripción dada por la mujer.

Cometido el parricidio, el menor cubrió la cabeza del hombre con una falda de su madre y posteriormente salió junto a la mujer a elegir el lugar donde enterrarían el cadáver, el cual al ser descubierto tenía las manos atadas con cuatro vueltas de cáñamo y una bolsa de nylon en su cabeza.

El adolescente, confeso y autor de lo ocurrido, de iniciales J. M. R. N. de 14 años, se encuentra actualmente a disposición del Juzgado de familia de Parral.

Por su parte, el Juzgado de Garantía, fijó un plazo de 4 meses para el cierre de la investigación, tiempo durante el cual la mujer permanecerá recluida en el Centro de Cumplimiento penitenciario de Cauquenes.

Adaptación: Cauquenes.tk
Fuente: Noticias De Linares
Foto: Víctima; Gastón Rodríguez r. (NDL)