Una desagradable sorpresa se llevaron las personas que acostumbran irse al trabajo o a la escuela, en colectivo. Lo anterior porque cerca de 200 de estos vehículos, correspondientes a todas las líneas, excepto la uno, paralizaron desde las 7:00 horas de hoy y hasta aproximadamente las 9 y cuarto.

La medida de protesta fue tomada por el gremio colectivero, por el incumplimiento -por parte de la línea número 1- de un pacto establecido entre la organización que reune a todas las líneas colectivas de la ciudad y el gremio microbusero, consistente en respetar las respectivas tarifas.

Pascual Ayala, presidente de la línea número 6, sostuvo: “El paro es por el descontento que hay en el gremio de las líneas (de colectivos) con la línea 1, en realidad, porque nosotros tenemos compromisos adquiridos con la locomoción mayor (las micros) en muchas cosas y respetar tarifas es lo principal”.

Según Ayala, en medio de una fiscalización llevada a cabo por ellos mismos, sorprendieron a cuatro conductores de la línea verde, a uno de la línea 7 (amarilla), uno de la línea azul (número 4) y uno de la número 1, que estaban cobrando pasajes con precio de micro. En una reunión sostenida por todos los presidentes de las diferentes líneas locales, acordaron hacer efectivo un castigo -ya consensuado y aplicado por los diferentes recorridos- consistente en una suspensión por seis meses de todos los choferes involucrados, que se haría efectiva a contar del 1 de agosto.

Llegado el día en cuestión, la única línea que no acató el mandato fue la 1, lo que quedó en evidencia cuando el conductor de ese recorrido, supuestamente amonestado, fue visto trabajando normalmente.

“Tenemos un compromiso de que esas personas (que infringieran el acuerdo) iban a ser sancionadas” aseveró Pascual Ayala, explicando además que “el compromiso que adquirimos con las micros es que estas personas iban a ser sancionadas por seis meses. Anteriormente ya habíamos hecho este control, habíamos castigado y hay personas que ya cumplieron este castigo, porque es bien sabido que nosotros en ningún momento queremos que las micros desaparezcan, y estando trabajando a precio de micro, estamos perjudicando directamente a lo que es la locomoción mayor”, argumentó el presidente de la línea 6.

Con el incumplimiento del acuerdo los directivos de las líneas creen que ahora es necesario recurrir a las autoridades, contratar abogados o ir a notarías para que los acuerdos, firmados por ellos mismos, sean realmente cumplidos.

Disculpas

Referente al descontento que la medida haya causado en la comunidad, Ayala ofició de vocero y dijo: “Pedimos disculpas a la gente por esta situación, pero ellos comprenderán que es la única forma que tenemos de hacer presión con las autoridades o de ver el método de demostrar nuestro descontento. Hay que mirarlo por el lado positivo; de una vez por todas el gremio está unido, porque queremos trabajar a la par y queremos ser responsables con nuestros acuerdos y que la locomoción mayor tome en cuenta que no todos somos malos, que sepa que hay gente buena en el gremio, que quiere respetar los acuerdos y que es la única forma de trabajar bien”.

El dirigente colectivero, además, sostuvo que si no se cumplen los acuerdos, en el futuro puede haber una nueva “guerra de tarifas”, de la cual puede verse afectada mucha gente del mismo gremio.

Fin del conflicto

Fue el capitán de carabineros de Cauquenes, quien ofició de mediador entre el presidente de la línea número 1 y los dirigentes de las líneas restantes, consiguiendo que -finalmente- el presidente de la línea disidente se comprometiera a hacer cumplir el castigo del chofer de su línea que cometió infracción del acuerdo celebrado entre micreros y colectiveros.

Los dirigentes de los colectiveros además informaron que la próxima semana sostendrán una reunión con la mandamás provincial, Angélica Sáez y el asesor jurídico de la Gobernación, para formalizar aún más los compromisos adquiridos.

Radio Red Géminis