Como primer hito, el 6 de julio se instalará una placa conmemorativa en recuerdo del internado que funcionó en Curicó.

Como parte de una iniciativa de la Universidad Católica del Maule, que pretende reconocer el aporte educativo y el legado de las Escuelas Normales de Chile, durante este 2017 se implementará una Sala Museo de Profesores Normalistas en el Campus Nuestra Señora del Carmen, otrora Escuela Normal que funcionó en Curicó y que dejó una historia imborrable para quienes iniciaron allí sus primeros pasos en la docencia.

A través de esta sala museo se podrá difundir el proceso histórico de la formación de los profesores normalistas de Chile y su aporte a la educación, proyectando en el tiempo la memoria histórica de las 16 Escuelas Normales de profesores que funcionaban en nuestro país hasta diciembre de 1973.

“El proyecto será un referente para la comunidad educativa de nuestra sede, fortaleciendo nuestra identidad y sentido de pertenencia. Será un referente regional y nacional para los profesores normalistas, y también ofrecerá a la comunidad provincial y regional una instancia de conexión con la historia de las escuelas normales y su aporte a la educación chilena”, explicó la Dra. Nélida Ramírez, directora de la Sede Curicó de la UCM, respecto a este hito que comprende la constitución de la primera sala-museo de las Escuelas Normales del país.

Insignias, textos, himnos, publicaciones, escritos de profesores normalistas, elementos y documentos históricos, son algunos de los elementos más significativos que podrán ser compartidos con las generaciones del presente y futuro en relación a las Escuelas Normales.

Formación de excelencia

Hace décadas, las Escuelas Normales estaban dedicadas a la formación de los profesores de la Educación Primaria. En las escuelas públicas, principalmente, los docentes escogían a los mejores alumnos, a los más talentosos, para presentarlos como candidatos a la Escuela Normal de Profesores.

Don Boris Aliste Moya, presidente del centro de ex alumnos de la Escuela Normal de Curicó, fue uno de los jóvenes que vivió el proceso de formarse como futuro maestro a partir de los 13 años. “Desde 4° a 6° se medían con especial atención los méritos académicos, físicos e incluso musicales, para luego dar paso a las entrevistas lideradas por una comisión especializada, lo cual ocurría cuando los niños estaban saliendo de 6° de primaria”, recordó Boris sobre el proceso de selección al que podían postular 400 estudiantes de excelencia para quedar sólo 40, como sucedía en su ciudad.

Más tarde, relató, llegaba una carta a sus casas avisando si estaba aceptado o no, que además incluía una lista con lo necesario para ingresar al internado, donde existía un régimen educativo exigente. “El ingreso al internado era el domingo hasta las 9 de la noche y las actividades empezaban el día lunes temprano con horario de clases desde las 8:15 hasta las 5 de la tarde, seguidas por horas de estudio”, complementó Aliste.

De esta manera, los estudiantes cursaban 4 niveles con las materias correspondientes a los 6 años de humanidades y 2 años de formación profesional, todos caracterizados por una alta exigencia ya que como futuros profesores debían dominan todo tipo de materias para estar al más alto nivel.

Eternos profesores normalistas

Actualmente, las promociones de ex alumnos de las Escuelas Normales se reúnen hasta 4 veces al año, y el primer sábado del mes de noviembre se realiza el Encuentro de Profesores Normalistas que congrega a todos los ex alumnos de diversas generaciones.
Entre ellos, una gran parte dejó de ejercer la docencia porque se dedicaron a otros ámbitos posteriormente. “Muchos profesores normalistas ejercieron como tales, pero paralelamente comenzaron a estudiar otras carreras en la universidad, por eso tenemos una gran cantidad de médicos, ingenieros, arquitectos, abogados, etc., que son de formación inicial normalista”, explicó Aliste en torno al rumbo que tomaron sus pares, aquellos que un día aportaron a la sociedad a través de sus conocimientos, su dedicación, su vocación y sus ganas de entregar una educación de calidad al país.