Cada día los emprendedores de Fondo Esperanza luchan por cumplir sus anhelos, a base de mucha dedicación y constancia. Con motivo del Día Internacional del Trabajo, queremos destacar sus historias que representan el sacrificio diario de miles de personas.

El microemprendimiento es una actividad que durante el último tiempo ha tomado gran protagonismo en el surgimiento de nuevos empleos. Según la cuarta Encuesta de Microemprendimiento (EME4), realizada el 2015 por el Ministerio de Economía, Fomento y Turismo, este sector genera más de 2.800.000 puestos de trabajo, convirtiéndose en un aporte importante para la disminución del desempleo.

En Fondo Esperanza (FE), la comunidad de emprendimiento solidario más grande de Chile, cada año los microempresarios buscan cumplir sus sueños para mejorar sus condiciones de vida, las de sus familias y comunidades. Pues bien, un 19% de los más de 110 mil emprendedores que pertenecen a la institución de desarrollo social brinda empleo a otras personas, logrando un mayor dinamismo en la economía chilena.

Una historia de esfuerzo digna de alabar es la que lleva cimentando por años, la emprendedora Eliana Huemur Contreras (63). Nacida en la localidad de Maquehua, desde joven debió trabajar para aportar con ingresos económicos a su familia. Esta experiencia le sirvió para un tiempo después junto a su pareja, trabajar como independiente con la venta de frutas, verduras y mariscos en la feria libre de Constitución.

Todo iba de maravillas, hasta que su esposo cayó enfermo. Este hecho la hizo buscar otros productos más naturales que empezaría a ofrecer en su espacio de venta. “Con la enfermedad de mi esposo cambié a hierbas medicinales y condimentos, ya que no se echaban a perder tan fácil. Él estaba con una fibrosis pulmonar y falleció el 2014”, relata la madre de tres hijos.

Pese a la tristeza de quedar viuda, Eliana no bajó los brazos. Según explica, una de las razones que la llevó a seguir bregando por su emprendimiento fue el apoyo que tuvo de Fondo Esperanza (FE). “Desde ese momento para adelante trabajé con la institución. Ha sido mi único apoyo”, recalca.

El apoyo de FE la hizo consolidar su puesto con la compra de más mercadería. Merquén, orégano, comino, aliño completo, ajo en polvo, curry, cúrcuma jengibre son parte de los condimentos que le dan sabor a su emprendimiento. Asimismo, las capacitaciones fueron parte importante de su avance. “Antes trabajaba por kilo y ahora compro sacos. He aprendido muchas cosas para darle firmeza a mi negocio”, señala.

Huemur reconoce que es una mujer luchadora y resiliente, cuyo sueño es seguir creciendo como microempresaria en la feria libre, otorgando un servicio de calidad a los turistas que llegan a Constitución. Es por ello que ya está trabajando para dejar de vender en bolsitas de plástico y pasar a novedosos pocillos de vidrios.

Tras vivir momentos dolorosos, la feriante se siente reconocida con lo que ha hecho en su trabajo de décadas, especialmente cuando recibe buenos comentarios de visitantes extranjeros. “Debo seguir luchando por lo que tengo y por lo que soy. Quedé viuda, no tengo pensión, pero gracias a Fondo Esperanza he logrado seguir trabajando”, sostiene.

Como parte del Día Internacional del Trabajo queremos rendir tributo a los más de 110 mil emprendedores, entre Arica y Chiloé, que laboran de sol a sol para darles lo mejor a sus familias, siendo Fondo Esperanza un real apoyo en sus proyectos con la de entrega microcréditos, microseguros, capacitaciones y redes de apoyo.

FE Eliana Huemur de Constitucion 01-cqnet

Por: Hugo Soto Riquelme