El Ministro (s) de Salud, Jaime Burrows, informó que esta madrugada la directora de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Margaret Chan, ha declarado al brote por Enfermedad por Virus Ébola en tres países africanos, como una situación de “Emergencia de Salud Pública de Importancia  Internacional”. 

Si bien se conoce la enfermedad desde 1976, desde marzo del presente año se ha observado un brote de casos afectando tres países de la costa oeste del África subsahariana. Los países afectados son Liberia, Guinea y Sierra Leona, agregándose en el último mes Nigeria con 9 casos. Al 4 de agosto 2014 se han notificado 1711 casos con una letalidad del 55%.

Para estas situaciones, la OMS identifica tres grupos de países: Países con transmisión del virus, países aledaños a los anteriores o que presentan casos potenciales o confirmados y los demás países.  Chile se encuentra en este último grupo, respecto del cual las recomendaciones de la OMS son:
No restringir viajes ni comercio internacional.

Entregar información al público en general para aclarar las características del brote.
A los viajeros a zonas de riesgo proporcionar información pertinente para evitar la posibilidad de contagio.
Estar preparado para facilitar la evacuación y repatriación segura de los nacionales que han sido expuestos al Ébola.

Estar preparados para detectar, investigar y manejar casos sospechosos de la enfermedad
Para esta contingencia, el Ministerio de Salud y órganos asociados están realizando varias acciones preventivas. Entre ellas destaca:

Reforzamiento de las capacidades de vigilancia ya instaladas; y la detección y manejo de casos en puntos de entrada al país.

Adaptación de nuestros planes de contingencia para estar preparados para cualquier situación posible relacionada con el virus.

Asegurando la capacidad de diagnóstico a través de nuestros laboratorios en el Instituto de Salud Pública.
Detección de chilenos en los países afectados y evaluando las posibilidades para su regreso seguro a Chile.
Reforzamiento de la capacidad de respuesta de los establecimientos de salud ante la potencial aparición de un caso sospechoso, considerando especialmente las medidas de protección y bioseguridad del personal de salud.

Preguntas frecuentes sobre la Enfermedad por el Virus del Ébola

¿Qué es la enfermedad por el virus del Ebola?
La enfermedad por el virus del Ébola (denominada anteriormente fiebre hemorrágica del Ébola) es una enfermedad grave y con frecuencia letal cuya tasa de mortalidad puede llegar al 90%. La enfermedad afecta a personas y a primates no humanos (monos, gorilas y chimpancés). Se detectó por primera vez en 1976 en dos brotes simultáneos, uno en una aldea cercana al río Ébola, en la República Democrática del Congo, y el otro en una zona remota del Sudán. Se desconoce el origen del virus del Ébola, pero las pruebas científicas disponibles apuntan a que los murciélagos frugívoros (familia Pteropodidae) son sus huéspedes más probables.

¿Cómo se infectan las personas con el virus?
El virus del Ébola se introduce en la población humana por contacto estrecho con órganos, sangre, secreciones u otros líquidos corporales de animales infectados. En África se han dado casos de infección asociados a la manipulación de chimpancés, gorilas, murciélagos frugívoros, monos, antílopes y puercoespines encontrados muertos o enfermos en la selva. Es importante reducir el contacto con animales de alto riesgo (es decir, murciélagos frugívoros, monos o simios) y no recoger los cadáveres de animales muertos que puedan encontrarse en la selva ni manipular su carne cruda.

El virus del Ébola puede propagarse en la comunidad de persona a persona cuando una persona entra en contacto con un animal con el virus. La infección se produce por contacto directo (a través de membranas mucosas o heridas abiertas en la piel) con la sangre u otros líquidos o secreciones corporales (heces, orina, saliva, semen) de personas infectadas. También puede producirse infección cuando las heridas abiertas en la piel o las membranas mucosas de una persona sana entran en contacto con entornos contaminados por los líquidos infecciosos de un paciente con el virus del Ébola, como prendas de vestir o ropa de cama sucias o agujas usadas.

El personal de salud se ve con frecuencia expuesto al virus cuando atiende a pacientes enfermos. Existe riesgo si no llevan puesto equipo de protección personal, como guantes, al atender a los pacientes. Los proveedores de atención sanitaria de todos los niveles del sistema de salud –hospitales, dispensarios y centros de salud– deberían recibir información sobre la naturaleza de la enfermedad y su transmisión, y acatar rigurosamente las precauciones recomendadas para el control de la infección.

Existe posibilidad de contagio mientras el virus esté presente en la sangre y las secreciones. Por ello, los profesionales médicos efectúan un estrecho seguimiento de los pacientes infectados y les someten a pruebas de laboratorio para verificar que el virus ya no circula por su organismo antes de regresar a su hogar.

Cuando los profesionales médicos determinan que los pacientes pueden regresar a su hogar es porque ya no son infecciosos y no pueden propagar el virus en sus comunidades. Los hombres pueden seguir transmitiendo el virus a su pareja por el semen hasta siete semanas después de la recuperación clínica. Por ello, es importante que eviten mantener relaciones sexuales durante al menos siete semanas o que utilicen preservativos en caso de mantener relaciones sexuales antes de transcurrido ese plazo.

¿Cuáles son los signos y síntomas típicos de la infección?
La enfermedad se suele manifestar con la aparición súbita de fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, de cabeza y de garganta, síntomas que van seguidos de vómitos, diarrea, erupciones cutáneas, disfunción renal y hepática y, en algunos casos, hemorragias internas y externas. Los resultados de laboratorio muestran disminución del número de leucocitos y plaquetas, así como aumento de las enzimas hepáticas. El período de incubación (el intervalo desde la infección a la aparición de los síntomas) oscila entre 2 y 21 días. Los pacientes son contagiosos desde el momento en que empiezan a manifestarse los síntomas. No son contagiosos durante el periodo de incubación. Las infecciones de la enfermedad por el virus del Ebola solamente pueden confirmarse mediante pruebas de laboratorio.

¿Cuándo se debe buscar atención médica?
Alguien que haya estado en una zona con casos confirmados de enfermedad por el virus del Ebola o en contacto con una persona presuntamente infectada o cuya infección se haya confirmado debe buscar de inmediato atención médica. Todos los casos de personas presuntamente enfermas deben notificarse sin demora al centro de salud más cercano. La atención médica temprana es esencial para mejorar la tasa de supervivencia a la enfermedad. Es también importante contener la propagación de la enfermedad, para lo cual es necesario iniciar de inmediato los procedimientos de control de la infección.