Con el objetivo de diversificar las alternativas productivas de los campesinos del secano interior y costero de la región del Maule y contribuir a una agricultura sustentable, el Misterio de Agricultura a través del Instituto Forestal (INFOR) llevará a cabo durante el 2008 un programa de desarrollo, validación y asistencia técnica para la incorporación de sistemas agroforestales en la región del Maule.

El programa pretende intervenir 50 ha y atender a 75 pequeños agricultores de la zona maulina. Para facilitar su operatoria, se constituyó un consejo regional integrado por el SEREMI de Agricultura y por profesionales de INDAP, CONAF, SAG e INIA, además de dos representantes de los pequeños agricultores, quienes facilitarán las coordinaciones necesarias con los profesionales de INFOR para desarrollar las actividades contempladas en el programa.
El SEREMI de Agricultura, Jorge Gándara, junto con valorar la iniciativa, informó que la definición de los territorios a intervenir se realizó tomando en cuenta el trabajo de la Estrategia de Desarrollo Territorial del Ministerio. “En la región hemos focalizado 13 comunas a través del accionar coordinado de todos los servicios del agro en Gabinetes provinciales. Es por ello que este programa de INFOR se ubicará en esos territorios donde ya estamos trabajando con la comunidad y los servicios, abarcando eso sí las cuatro provincias de la región”.
Las comunas seleccionadas son Hualañé, Constitución, San Javier y Cauquenes. Durante enero y febrero se trabajará en terreno contactando a los agricultores que puedan formar parte de este programa y explicando sus alcances en las localidades en que se intervendrá.
La agroforestería introduce árboles y especies arbustivas en los predios con el objetivo expreso de combinarlos -a través de un sistema de manejo integral- con cultivos agrícolas o praderas para alimentación animal. Ello permite entre otras cosas proteger suelos y cursos de agua, aumentar la productividad en las praderas, disminuir el efecto de la erosión, otorgar resguardo a los animales y obtener además recursos por el manejo de las plantaciones.
Existen diferentes sistemas combinados de praderas con álamos, pino radiata, eucaliptos y espinales, cuyos resultados positivos en lo productivo y ambiental han sido probados a través de múltiples experiencias en el país. Según explicaron los profesionales de INFOR, la idea es establecer unidades demostrativas para que los agricultores y los profesionales puedan establecer este tipo de modelos en otros predios de la región. Para su establecimiento se combinan dos instrumentos del Ministerio de Agricultura: el Sistema de Incentivos para la recuperación de Suelos degradados (SIRSD) que permite el establecimiento de praderas y la legislación de fomento forestal conocida como el DL 701.
Nadia Ojeda