“Yo decido y me cuido siempre” es el eslogan de la IX Campaña Nacional de Prevención del VIH/SIDA para este año, que tiene como objetivo reforzar la prevención frente a esta enfermedad a través de diferentes opciones conductuales en los jóvenes.

La iniciativa realizada por el Ministerio de Salud en conjunto con las organizaciones “Vivo Positivo” y “Asosida”, fue lanzada en un acto dirigido a estudiantes de la comuna de San Miguel. En la ocasión se dio a conocer el spot televisivo que se emitirá durante un mes y que incorpora siete testimonios que expresan tres opciones: abstinencia, pareja exclusiva y uso correcto del preservativo.
La ministra de Salud, Soledad Barría, expresó que la idea es lograr que los jóvenes se incorporen a este debate, conversando y discutiendo entre pares y socialmente, las opciones preventivas que consideren más adecuadas a sus valores, convicciones y estilos de vida.
A esto se suman, tres mensajes radiales que saldrán al aire por dos meses, donde también se refuerza el autocuidado frente al VIH, mensaje que ya se ha instalado en las campañas anteriores.
“Quiero relevar el trabajo de las organizaciones que han hecho posible esta nueva campaña, como es “Vivo Positivo” y “Asosida”. Quiero decirles que el trabajo que hemos realizado para llegar a este producto no ha sido fácil, pero las voluntades de todos los actores involucrados han sido suficientes para llegar a los consensos que nos permiten hoy sentirnos orgullosos de lo que les presentamos”, dijo la autoridad.
Este año el público objetivo de la campaña son los adolescentes y jóvenes entre 15 y 29 años, debido a que estos grupos sociales presentan una mayor vulnerabilidad frente al riesgo de contraer el VIH.
Las cifras son decidoras. La mayor proporción de nuevas infecciones está en el grupo entre 20 y 29 años con un 37,8% de los nuevos casos notificados, por lo que es importante adelantarse a este problema con un mensaje preventivo.
Además, este segmento de la población constituye el 47,6% del total de condilomas (Enfermedad de Transmisión Sexual) notificados en el país.
Pero también hay condiciones culturales que predisponen al grupo escogido a un mayor riesgo frente al VIH:- Inicio precoz de la sexualidad: la edad promedio de iniciación en los jóvenes de entre 15 y 19 años es de 15 años, según la encuesta de calidad de vida 2006.- Más de una pareja sexual: el 16,5 % de los jóvenes de entre 15 y 19 años declara haber tenido más de una pareja sexual en los últimos doce meses, según la encuesta de calidad de vida 2006.
La epidemia en el mundo
El Programa Conjunto de Naciones Unidas para el SIDA (ONUSIDA), estima que 39,5 millones de personas viven con VIH a fines de 2006. de éstas, un 45% son mujeres. El año pasado 4,3 millones de personas contrajeron la infección y 2,8 millones fallecieron por esta enfermedad.En muchas regiones del mundo, las nuevas infecciones se concentran en particular en los jóvenes de 15 a 24 años (40% de los nuevos casos) y afecta particularmente a la población más pobre.El continente más afectado por la epidemia es África, particularmente el Africa subsahariana, donde se concentra el 63% de la epidemia mundial y cuya prevalencia en adultos entre 15 y 49 años se estimó en 6,1% en 2006.
En América Latina, se estima que 1,6 millones de personas viven con VIH. Además hubo 140.000 nuevas infecciones y 59.000 muertes por SIDA el año pasado. En esta región, un total de 294.000 personas tenían acceso a tratamiento antiretroviral, lo que corresponde a un 73% de lo que se requiere.
Sin embargo, existe gran contraste entre países como Brasil, Chile, Argentina y México, que han dado una respuesta adecuada a las necesidades terapéuticas, y los países más pobres de Amé;rica Central y de la región Andina, donde existe aún una evidente necesidad de ampliar el acceso a tratamiento y superar los obstáculos a la accesibilidad financiera para enfrentar la epidemia.
La epidemia en Chile
A 22 años del primer caso notificado por VIH en Chile en 1984, la epidemia ha afectado a 17.203 personas. El número de casos anuales se incrementa en un 4% promedio anual. La tasa acumulada al 2006 es de 65,1 por 100.000 habitantes en VIH y de 54,2 por 100.000 habitantes en SIDA.
La subsecretaria de Salud Pública, Lidia Amarales, informó que la incidencia de nuevos casos por VIH, mostró un aumento sostenido hasta el año 2003, sin embargo a partir de 2004 se observa una leve tendencia a la disminución. “En el número de casos de SIDA, se observó un aumento sostenido hasta 1991. A partir de entonces, las tasas se estabilizaron entre 2,5 y 3,2 por 100.000 habitantes”, dijo.
Pero a partir de 2004, la cifra comienza a disminuir, situación que puede atribuirse a la cobertura total de tratamiento antiretroviral en el sistema público, ya que evita la aparición de enfermedades oportunistas impidiendo el paso a la etapa de SIDA.
La epidemia predomina en hombres (84%), cuyo número de casos supera al de mujeres a través de todo el período analizado, tanto en VIH como en SIDA. Las mujeres aumentaron su proporción en el total de casos hasta 1996, pero a partir de este año comienza un claro descenso que tiende a estabilizarse en los últimos dos quinquenios.
La principal vía de transmisión, sigue siendo a través de relaciones sexuales no protegidas (95% del total de casos notificados). El 92% de las mujeres declara haber adquirido el virus en relaciones heterosexuales, mientras que el 76,6% de los hombres lo hizo a través de exposición homobisexual y el 23,4% por exposición heterosexual.
En SIDA, el grupo de edad más afectado es entre 30 y 39 años, mientras que y en VIH es entre 20 y 29 años. Esto es coherente con la historia natural de la enfermedad, donde el cambio de etapa de VIH a SIDA, se produce después de 10 años.
Hasta fines del 2004 se había notificado un total de 4.893 muertes por SIDA, un tercio de las personas notificadas, cifra que se espera revertir gracias a la cobertura total de las terapias antiretrovirales en el sistema público. A esto se suma la introducción del VIH en 2005 en el plan AUGE, cuyo tratamiento esta disponible también para los pacientes afiliados a las Isapres.
La tasa de mortalidad experimentó un aumento progresivo hasta el año 2001, cuando se observó la tasa más alta del período (3,6 por 100.000 habitantes). Desde ese año, hay una disminución sostenida llegando en el 2004 a 2,5 por 100.000 hab. La mortalidad más alta se observa en el grupo de edad de 30 a 39 años, que corresponde al grupo más afectado por el SIDA.
Políticas de Atención Integral de personas con VIH/SIDA
Existe una cobertura de 100% a tratamientos antiretrovirales, en adultos, niños y embarazadas con VIH beneficiarios del Sistema Público de Salud. En la actualidad, un total de 8.096 personas se encuentran recibiendo la terapia antiretroviral, el que está garantizado en el plan AUGE.
Los esfuerzos de esta línea programática están dirigidos a promover la adherencia a los controles y al tratamiento, para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con VIH, aumentar su sobrevida y disminuir la incidencia de enfermedades oportunistas.
Otro tema a relevar es el apoyo psicosocial para la prevención secundaria de la infección y para favorecer la integración social de las personas que viven con VIH/SIDA.
La disminución de la transmisión vertical del VIH, constituye uno de los Objetivos Sanitarios para el 2010 y es otra de las líneas de acción de la política nacional.
A partir de agosto del 2005, comenzó la implementación de la Norma de Prevención de la Transmisión Vertical del VIH, que considera la oferta universal del test de VIH a todas las embarazadas, lo que se encuentra garantizado en la Ley de Medicina Preventiva.