#ECONOMÍA: Pese a que el diésel disminuye $117,5 y las gasolinas caen hasta $106,7 por litro, los precios en las pizarras siguen críticamente elevados si se comparan con el inicio del año. Gremios del transporte y oposición advierten que la tregua internacional entre EE.UU. e Irán trae un alivio real pero insuficiente ante el golpe fiscal acumulado.
Un drástico contraste entre el alivio inmediato y el peso de un arrastre financiero insostenible comenzó a registrarse hoy en las estaciones de servicio chilenas. Según el último informe de la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP), los combustibles experimentan a partir de este jueves una de las caídas más pronunciadas de las que se tenga registro. Sin embargo, la magnitud de la rebaja expone una realidad matemática incómoda para los usuarios: el descenso de hoy representa solo un porcentaje menor del histórico incremento decretado hace casi tres meses.
La corrección de valores responde de forma directa a la distensión internacional tras el cese al fuego por 60 días firmado entre Estados Unidos e Irán. El acuerdo reactivó el flujo de crudo por el estrecho de Ormuz y provocó el desplome del petróleo Brent en los mercados internacionales. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió el ajuste de las tarifas locales señalando que «cuando tuvimos que tomar la difícil decisión de subir las bencinas fue a causa de la guerra, y ahora que la guerra da signos de terminar, los precios internacionales bajan también en Chile». Desde el Ejecutivo confirmaron que los nuevos valores se mantendrán congelados por un lapso de tres semanas.
La brecha numérica: $100 de alivio contra casi $400 de alza
A pesar del optimismo desplegado por el Gobierno de José Antonio Kast, el balance numérico mantiene en alerta a los consumidores. La reducción de precios aplicada esta jornada borra únicamente una porción marginal del agresivo incremento decretado el pasado 26 de marzo de 2026. En aquella oportunidad, tras una severa crisis internacional y bajo una política de resguardo fiscal del Mepco, el Ministerio de Hacienda aplicó un reajuste sin precedentes: las gasolinas escalaron cerca de $370 a $390 por litro, mientras que el petróleo diésel sufrió un salto vertical de $580.
El contraste real se evidencia al desglosar el impacto neto por cada combustible:
Gasolina de 93 Octanos: Subió +$372,2 en marzo y baja -$95,0 hoy. La histórica rebaja actual solo logra recuperar el 25,5% del golpe original.
Gasolina de 97 Octanos: Escaló +$391,5 en marzo y desciende -$106,7 hoy. El alivio cubre apenas el 27,2% del incremento anterior.
Petróleo / Diésel: Registró un salto de +$580,3 en marzo y disminuye -$117,5 hoy. La reducción representa solo el 20,2% de la masiva subida fiscal.
Reacciones frente a un beneficio calificado como «insuficiente»
Las reacciones políticas y gremiales no tardaron en matizar los anuncios del equipo económico, concentrando sus críticas precisamente en este desequilibrio de precios. Desde la oposición parlamentaria cuestionaron la efectividad de las herramientas estatales y llamaron a revisar el funcionamiento estructural del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Mepco).
El malestar es todavía más evidente entre los transportistas terrestres, quienes cargaron con el peso directo de los costos operativos durante todo el trimestre. Manuel Bernales, dirigente de la Cooperativa de Transportes Unidos de Chile, manifestó un enérgico rechazo a las celebraciones del Ejecutivo: «La verdad es que es una burla decir que se alivia el bolsillo. No puede bajar 100 pesos un combustible que nos subieron casi 600 pesos de un solo viaje a fines de marzo».
Fuente: Enlaciudad.cl
