Protección de la biodiversidad, una tarea pendiente: El impacto de los animales domésticos fuera de nuestro control

#OPINIÓN: “Aunque las mascotas exóticas pueden convertirse en especies invasoras, siguen siendo animales de compañía atractivas y deseables para el público en general. Este vínculo emocional muchas veces dificulta la ejecución de programas de erradicación de fauna introducida, lo que lleva a procesos más lentos y por ende menos efectivos para control de estas poblaciones”.

Por: Javier Antonio Pinochet Romero, Biólogo Marino y Andrea Navarro, Médico Veterinaria

“Los humanos son seres sociales por naturaleza”, dijo Aristóteles por el año 350 A.C, y es que constantemente buscamos compañía, sea con nuestros pares o incluso más allá, entablando lazos emocionales con otras especies. Nuestra relación con los animales doméstico ha escalado al punto en que, más que una mascota, son considerados miembros de nuestra familia, nos entregan cariño, tranquilidad y paz. Sin embargo, se desconoce el daño que nuestras mascotas pueden generar al ecosistema o a otros animales menos conocidos, aunque no por ello, menos valiosos, afectando incluso al grado de llevarlos a la extinción. Por ello, dentro de la responsabilidad que se asume al tener mascotas, debe considerarse el estudio de su origen y el efecto que podría generar en la biodiversidad nativa, la que se ha visto sumamente afectada en las últimas décadas.

Ahora bien, lo primero que debemos preguntarnos al adquirir una mascota es: ¿Es ésta exótica o nativa?, y si es exótica, ¿qué precauciones deberíamos tener con el entorno natural?.

Mascotas, más allá de perros y gatos

La tenencia responsable de mascotas nos ha llevado a entender, o por lo menos así debiera ser, que cuando aceptamos a un animal como miembro de la familia, no solo estaremos dando hogar, amor y protección a una vida, sino que, voluntariamente nos hacemos cargo de su alimentación, estado sanitario, y en general, de sus necesidades básicas. Debemos entender que cada animal, por naturaleza, tiene características y necesidades propias, conforme a ella desarrollarán su estilo de vida y ocuparán espacios propios a su comportamiento en el entorno natural. Así por ejemplo, las aves necesitarán un espacio suficiente para volar, las tortugas terrarios adecuados para nadar y reposar, los conejos y erizos una dieta específica a su biología, cuyes y hurones deberán tener pisos y estructuras adecuadas a su anatomía, etc. Es por ello que la decisión de adquirir un animal exótico, esto es, una especie no nativa del área en que se la considera introducida, trae tácitamente aparejada la responsabilidad de proteger el entorno en que éste se desarrollará por el tiempo que viva. No obstante, aún existen personas que deciden dejar a estos animales a su suerte y en un ambiente que no le es propio, estos animales, por instinto de supervivencia, logran establecerse, reproducirse y dispersarse, generando una alteración sobre las especies nativas residentes, es decir, la mascota que prometiste cuidar y amar, se convierte en una especie exótica invasora.

Crisis global de la biodiversidad por especies exóticas invasoras

El efecto que las especies exóticas invasoras tienen sobre la fauna y los ecosistemas nativos, es uno de los principales problemas para la conservación. Las especies invasoras son consideradas uno de los principales causantes de la pérdida de especies a nivel mundial.

Según el Libro Rojo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza de 2004, las especies invasoras son responsables de poner en peligro al 5,4% de las especies nativas con algún grado de amenaza. Cuando se introduce una especies exótica en un ambiente nuevo, ésta genera una alteración en el entorno, afectando a las especies nativas del lugar, actuando como depredadores desconocidos para la fauna local, y/o compitiendo por espacio y recursos, generando desplazamiento de las especies nativas e incluso llevándolas al borde de la extinción o a la reducción del número de individuos que conforman sus poblaciones más vulnerables. Imagina ser una especie nativa que ha sobrevivido durante miles de años en un ambiente particular, has evolucionado por generaciones para vivir en este entorno, escapando de tus depredadores, o compitiendo por recursos contra otras especies. Ahora imagina que, de la nada, aparece una nueva especie depredadora, para la cual jamás has desarrollado estrategias evolutivas de defensa, o que te contagia una enfermedad mortal para la cual no has evolucionado anticuerpos. Tu capacidad de persistencia en el hábitat se vería drásticamente reducida.

El comercio informal de mascotas exóticas es una de las principales causas de la propagación de especies invasoras, lo que va en aumento, pero ¿por qué se genera este fenómeno? Existen varios motivos, como que las mascotas se escapan de su hogar, otras veces porque los propietarios se cansan de cuidarlas y las “liberan”, otros con fines ornamentales e incluso, por motivos religiosos, un claro ejemplo de ello es Taiwán en que la liberación de especies exóticas por ideas religiosas fue la principal fuente de introducciones intencionales.

Por su parte, Chile tiene dos ejemplos llamativos de este fenómeno, las tortugas de orejas rojas (Tachemys scripta, ver imagen A, B), y la cotorra argentina (Myiopsitta monachus, ver imagen C). La cotorra argentina llegó a Chile como un “ave de jaula” y comenzó a ser liberada por sus propietarios en la década del 70 en la comuna de Santiago; posteriormente, la especie colonizó con rapidez los perímetros urbanos de Santiago y las comunas aledañas estableciendo colonias reproductivas y logrando una masiva dispersión poblacional. Esta ave consume todo tipo de frutos, incluyendo los de interés comercial por lo que es considerada problemática para el sector productivo agrícola, pero lo más relevante al caso es que puede afectar a las especies de aves nativas pues compiten con ellas por los recursos naturales, un claro ejemplo de ello es México, donde las cotorras argentinas compiten por alimento con aves granívoras y frugívoras.

En cuanto a la tortuga de orejas rojas en Chile, las tiendas de mascotas las han comercializado masivamente por más de cuatro décadas, siendo registrado su establecimiento por primera vez en ambientes naturales en el año 2002 en el Cajón del Maipo (Santiago), y posteriormente en tres localidades más (Concepción, Valdivia y Vichuquén) (ver imagen A). Sin embargo, la información que actualmente se tiene sobre la distribución de esta especie exótica en el territorio nacional y los impactos sobre la biodiversidad nativa es escasa. Esta falta de información genera negligencia en el comercio lo que conlleva a la liberación en ambientes naturales, lo que implica repercusiones importantes tanto para nuestra flora y fauna nativa como para la salud humana. Se ha demostrado que la tortuga de orejas rojas tiene un impacto negativo sobre otras especies nativas, en especial aves, a las cuales atacan, invaden los nidos, devoran los polluelos, y destruyen los huevos.

Asimismo, existen más ejemplos de liberación intencional de otras especies consideradas mascotas, tal como ocurre con algunos peces tropicales. Por ejemplo, el pez dorado (Carassius auratus) se ha convertido en un verdadero problema para las especies locales de pantanos, lagos y ríos en muchas partes del mundo, donde los dueños de estos peces por distintas razones los abandonan y terminan creciendo y generando efectos negativos a la biodiversidad nativa. Sin ir más lejos, en nuestra comuna de Cauquenes, y al igual que en todo el territorio nacional, es conocido el caso del gorrión común (Passer domesticus, ver imagen D), que comúnmente podemos ver y escuchar en nuestros patios y jardines. Este gorrión fue introducido hace más de 100 años en Chile, posiblemente por un comerciante francés.

¿Qué puedo hacer si tengo alguna mascota exótica?

Aunque las mascotas exóticas pueden convertirse en especies invasoras, siguen siendo animales de compañía atractivas y deseables para el público en general. Este vínculo emocional muchas veces dificulta la ejecución de programas de erradicación de fauna introducida, lo que lleva a procesos más lentos y por ende menos efectivos para control de estas poblaciones. No debemos pensar que al introducir un animal en un hábitat natural se está ayudando al ecosistema o al animal en sí, todo lo contrario, estamos dañando al ambiente porque ese animal no corresponde a ese lugar, así como al mismo animal liberado.

Imagina ser un animal de compañía que nació en cautiverio, fuiste criado toda tu vida para acompañar y vivir junto a los humanos, nunca haz cazado ni has tenido que valértelas por ti mismo y de un día para otro, tus dueños piensan que te están haciendo un favor, y deciden abandonarte en un ambiente completamente extraño, sin refugio, sin alimento, con frío, y decenas de depredadores esperando a comerte. Esta liberación con todas las buenas intenciones que pueda tener, podría no significar más que la peor tortura para la mascota liberada. Con la mejor de las suertes, morirá rápidamente y sin sufrimiento, y con la peor, se establecerá en el ecosistema y pondrá en riesgos a decenas de especies nativas. Por ello, si queremos proteger la biodiversidad, lo primero que debemos hacer es informarnos y educarnos, no pensar solo en el animal liberado, sino en toda la compleja red ecológica que existe en el área.

En definitiva, al adquirir una mascota lo primero que debo averiguar es si es exótica o no, ya sea a través de un especialista como un médico veterinario o biólogo, esto es importante pues deberé aprender y conocer cuáles son sus cuidados básicos y cómo prevenir su escape. Recordemos que nunca debemos liberar a un animal exótico de forma intencional pues la fauna y flora nativa se verán afectadas, como también el animal liberado y las posibles subsiguientes poblaciones que pudieran generar, las que amenazarán nuestros ecosistemas nativos, teniendo como única solución eficaz el sacrificio de estos animales exóticos, un ejemplo de ello es el castor en el sur de Chile, la tórtola, los conejos, las liebres, los jabalíes, las palomas y hasta los perros asilvestrados, que constituyen una amenaza crítica no sólo a la fauna nativa, sino que además representan significativas pérdidas para los pequeños ganaderos. De nosotros depende que esto no se repita con otras mascotas como gatos, hámsteres, hurones, cuyes, mini pigs, entre otros.

Rol social en la naturaleza

Es momento de tener un rol social activo y prevenir que mascotas exóticas se establezcan como especies invasoras, evitando la promoción o traslado de especies de un lugar a otro. La sociedad civil en su conjunto debe asumir la tenencia responsable de sus mascotas, asegurando el bienestar de éstas, así como impedir que terminen en áreas nativas donde puedan generan efectos nocivos sobre la biodiversidad.

En la naturaleza no hay recompensas o castigos; hay consecuencias (Horace Annesley Vachell).

El autor Javier Pinochet dedica este artículo en memoria a su padre Luis Pinochet Pinochet, funcionario del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) por más de 40 años.

Autores: Javier Antonio Pinochet Romero, Biólogo Marino, Mg. Ecología Marina, Estudiante del Doctorado en Sistemática y Biodiversidad, Universidad de Concepción y Andrea Navarro González, Médico veterinaria.

Bibliografía:
Canonico G.C., Arthington A., Mccrary J.K., Thieme M.L. 2005. The effects of introduced tilapias on native biodiversity. Aquatic Conservation 15:463-483.
Cooke S.J., Cox O.F. 2004. The role recreational fishing in global fish crises. Bioscience 54: 857-859.
Harris, J.R., Bergmire-Sweat D., Schlegel J.H., Winpisinger K.A., Klos R.F., Perry C., Tauxe R.V., and Sotir M.J. 2009. Multistate outbreak of Salmonella infections associated with small turtle exposure, 2007– 2008. Pediatrics 124:1388–1394.
Iriarte A,.J Lobos G.A., Jaksic F. 2005. Invasive Vertebrate Species in Chile and Their Control and Monitorings by Governmental Agencies. Revista Chilena de Historia Natural 78:143-154. 2005.
Jaksic F 1998. Vertebrate invaders and their ecological impacts in Chile. Biodiversity and Conservation 7: 1427-1445. 1998.
Lowe S., Browne M., Boudjelas S., De Poorter M. 2004. 100 de las Especies Exóticas Invasoras más dañinas del mundo. Una selección del Global Invasive Species Database. Publicado por el Grupo Especialista de Especies Invasoras (GEEI), un grupo especialista de la Comisión de Supervivencia de Especies (CSE) de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), 12pp.
Mermin, J., Hutwagner L., Vugian D., Shallow S., Daily P., Bender J., Koehler J., Marcus R., and Angulo F.J. 2004. Reptiles, amphibians, and human Salmonella infection: a population-based, case-control study. Clinical Infectious Diseases 38:253−261.
Nishizawa E., Kurokawa T., Yabe M. 2006. Policies and resident’s willingness to pay for restoring the ecosystemdamagedbyalienfish in Lake Biwa, Japan. Environmental Science and Policy 9: 448-456.
Reaser JK, Meyers NM. 2007. Habitattitude: getting a backbone about the pet release pathway. Manag Vertebrate Invasive Species, 40, pp. 63-71.
Ricciardi A. 2004. Assessing species invasions as a cause of extinction. Trends in Ecology and Evolution 12: 619.
Rödder D, Schmidtlein S, Veith M, Lötters S. 2009. Alien invasive slider turtle in unpredicted habitat: a matter of niche shift or of predictors studied? PLOS ONE 4:7843.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: