Homenaje al natalicio 117 del poeta cauquenino Luis Omar Cáceres

Nacido la quinta medianoche de julio de 1904, Luis Omar Cáceres fue incorporado en la Antología Poesía chilena moderna de Rubén Azócar (1931) y en la Antología de poesía chilena nueva (1935) de Eduardo Anguita y Volodia Teitelboim. Su único libro Defensa del Ídolo, fue prologado por poetas como Pablo de Rokha y Vicente Huidobro.

El poeta cauquenino, hoy es estudiado en España y ha sido traducido al inglés y al portugués. Además de ser materia de investigación por poetas como Pedro Lastra, Víctor Pueyes Zúñiga, María José Cabezas Corcione, Manuel Naranjo Igartiburu, entre otros.

Como parte del homenaje al natalicio 117 La quinta medianoche de julio; y evidenciando su vigencia, publicaremos un inédito relato del poeta Rodrigo Verdugo, el que relata el simbólico y mítico peregrinaje por las perdidas huellas del Canal de La Punta de Renca, lugar donde fue encontrado flotando el cuerpo del poeta; y desde donde, al parecer, vuelve a nacer eternamente la poesía desde la inagotable energía de un poeta que se niega a morir.

También se hará una entrega de libros sobre el poeta a la directora de La Casa de la Cultura de Cauquenes, Yari Núñez; al director del emblemático Liceo Antonio Varas, Walter Bilbao Salina; y al director del Museo Histórico y Cultural de Cauquenes, Franklin Martínez. Los libros El Ídolo Creacionista serán entregados de manos de su autora María José Cabezas Corcione y cubierto por medios.

Dentro del homenaje se harán entrevistas a diferentes escritores y poetas sobre la vida y obra de Luis Omar Cáceres, además, de lecturas de su poesía en la voz de destacados poetas nacionales.

Además, una serie de medios locales de Cauquenes y la región del Maule adhirieron a publicar artículos en memoria del nacimiento del destacado poeta de la generación del 38, como La Voz de la Provincia, Telecauquenes, El Heraldo de Linares y Radio Dinastía; además de otros medios culturales nacionales como Culturizarte y Cultura de Fundación Neruda, Cine y Literatura y el programa Desde el jardín con Cristian Warnken.

Es importante destacar que el Homenaje cuenta con el apoyo simbólico de Pedro Lastra, responsable de la reedición del libro Defensa del Ídolo en 1996, y a él adhieren poetas y escritores como Raúl Zurita, Rafael Rubio, Víctor Pueyes Zúñiga, Alejandra del Río Lohan, Gonzalo Contreras, Marcelo Jarpa Fabres, Cristián Warnken, Ernesto González Bernert, Marcelo Novoa, María Cabezas Corcione, Edmundo Moure, Bruno Vidal, Rodrigo Verdugo, Juan Pablo del Río, Ariela Córdova entre otros.

Tras ese magnetismo oscuro (Rodrigo Verdugo)

“Agosto 1943, quizás una fría tarde con sol de invierno.

Vivaceta esquina Gamero. Omar Cáceres hace su último viaje en tranvía,

también da sus últimos pasos en dirección Av. Domingo Santa María, no sabemos si llegó.

En Vivaceta, nacía un brazo del Canal de la Punta,

la corriente arrastró el cadáver del poeta hasta la Hacienda de la Punta, en su momento propiedad de los jesuitas

donde además estaba la virgen a quien le crecía el pelo.

Enero 2011, día muy caluroso. Vivaceta esquina Gamero. Desde adentro de una casa

se escucha Agustina de Aragón de la orquesta Huambaly. Abro al azar las páginas de Defensa del ídolo,

aparece el texto Iluminación del yo. El texto funciona como brújula,

y sumado a una suerte de magnetismo oscuro, camino por Gamero hasta Salomon Sack,

sé que paralelo a mí, en una corriente más de ese oscuro magnetismo, va el cuerpo de Omar Cáceres,

va su ser estallando dentro de un gran número,

chocando con otras dimensiones, encontrando Una nueva salida para las cosas.

Ya en Domingo Santa María, otra vez abro al azar el libro sale Canción al prófugo, llego a José Miguel Infante,

nunca un crimen tan nebuloso hubo en aquel Canal de la Punta, todo el entorno parece hasta ahora haberse impregnado de él.

y en esa otra corriente, Omar Cáceres va recordando

su antiguo ser, los lugares sagrados que habitó. Abro por última vez Defensa del ídolo, en la esquina de Miraflores con La Punta

aparece el texto Extremos visitantes, flota ahora Omar Cáceres en esa otra corriente, el sol quema, estoy en la hacienda la Punta,

miro por dentro de unas de sus ventanas

y están por dentro llenas de agua caen como gotas de lluvia en el vidrio,

salen dos perros, vienen hacia a mí, corro rápidamente,

me pierdo por unas calles, vago varias horas, llego al costado del cerro Renca, hay unos caballos pastando, deben ser ya las siete de la tarde

ahí un incendio al costado del cerro, las humaredas no dejan ver nada, ya está anocheciendo, Omar Cáceres

sigue flotando indescriptiblemente solo.”

Por: Fernando Arabuena (Texto original: Culturizarte)

Escritor, profesor de conceptualización creativa en publicidad y universidades. Ha sido parte de los talleres literarios del poeta Marcelo Novoa; Crítica literaria del poeta Rafael Rubio; Corrección del escritor Edmundo Moure, y autor de los libros inéditos «Jentil Vulgata» y «El Cristo de los Tobillos Rotos».

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