Una importante colaboración por parte de un grupo de académicos de la Universidad Católica del Maule (UCM), pertenecientes a la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales, se concretó en apoyo al desarrollo del “Plan de Recuperación del Maule”, que realiza el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en Chile, el cual busca establecer caminos efectivos para recuperar el impacto negativo producto de los incendios forestales del verano del 2017.

Fue a finales de mayo cuando el grupo de académicos UCM compuesto por el Dr. Rómulo Santelices, director del Centro de Desarrollo del Secano Interior; el Dr. Sergio Espinoza; Cristian Bobadilla, Director de Escuela de Ing. Forestal; Fernando Ávila y Carmen Bravo, directora del Departamento de Ciencias Forestales del plantel participó en un taller junto al equipo del PNUD representado por Verónica Yuretic y Carla González.

“Quedó establecido el complejo diagnóstico actual, con el aporte de antecedentes por parte de los académicos de nuestra universidad, en cuanto a superficie afectada por tipo de bosque y tipo de propietario. Además, se detectó la necesidad de una estrategia a largo plazo, teniendo en cuenta que, para un año y medio, será posible tener un trabajo productivo en las zonas afectadas”, comentó Carmen Bravo.

En el taller “Levantamiento de plan de recuperación del Maule, con enfoque centrado en medios de Vida”, se presentó el diagnóstico actual que ha realizado el equipo de PNUD y con esta información de base se solicitó a los académicos, antecedentes para complementar la información y las ideas de estrategias para la Recuperación de la región del Maule en el corto, mediano y largo plazo.

En esa dirección, Fernando Ávila, puso el acento en la idea generalizada acordada en el Trawu forestal del 2017, -reunión de coordinación del sector-, en relación a la posible intencionalidad en el origen de los incendios.

Gestión de Riesgos

En el ámbito productivo, comentó Bravo, se analizaron las acciones que realizan grandes empresas forestales afectadas por los incendios forestales, como son la fuente laboral que generan las actividades de limpieza y recolección de productos forestales no madereros.

“Los medianos propietarios están realizando esfuerzos individuales por levantarse y los pequeños propietarios, son quienes enfrentan las mayores brechas para su recuperación, puesto que no tienen acceso a créditos, sufrieron pérdida total del patrimonio, no tienen posibilidad de generar trabajo, tienen baja calificación y sienten aversión a realizar nuevas acciones. De esta forma, el foco del trabajo más urgente debe estar orientado a resolver estas brechas”, alertó la directora.

El equipo de PNUD, plantea establecer un Plan de Recuperación del Maule, que considere la Gestión de Riegos de desastres y los medios de vida, aspecto sobre el que el Dr. Santelices aportó información de estudios científicos y proyectos propuestos que han considerado el impacto del cambio climático en los ecosistemas forestales y la gestión de riesgo preventiva.

“Se plantea que se requiere una mayor comprensión de los riesgos que el cambio climático conlleva por parte de los tomadores de decisión, y la valoración de sus consecuencias en los ecosistemas forestales como productor de bienes y servicios ecosistémicos”, agregó Bravo.

Conclusiones

A juicio del académico Cristian Bobadilla, un tema a considerar sería la implementación de pequeños proyectos asociativos que permitan dar respuestas más inmediatas que apunten a consolidar mayor credibilidad y motivación, tal y como ocurrió años atrás en Colombia, donde se logró armonizar el desarrollo económico con el bienestar de la población mediante acciones directas de las empresas en la población circundantes.
Otro punto relevante tiene que ver con las nuevas exigencias del estándar de certificación FS, como un instrumento que promueva el desarrollo sustentable. Este punto, según Bravo, permite el fortalecimiento del servicio forestal, relevar el rol de Ingeniero Forestal en su desempeño profesional, el incentivo de las relaciones de colaboración entre grandes empresas y pequeños propietarios y el trabajo con la comunidad a través de las juntas de vecinos, como fuente de cambio de los problemas estructurales.

Dado el paradigma económico de Chile, los expertos coincidieron en que el problema respecto a estos temas pasa por una solución estructural, levantando un conjunto de acciones posibles a implementar en los diferentes niveles de decisión y de estamento social, como son las medidas de regulación legal que aseguren la sustentabilidad frente a los riesgos de desastres de carácter antrópicos y naturales, la promoción de asociatividad a través de instrumentos de políticas integradas eficientes y de largo plazo y el trabajo con líderes naturales.

En resumen, el grupo de académicos recomendó el realizar iniciativas a pequeña escala que aseguren el éxito y generen credibilidad de los pequeños propietarios en las acciones propuestas y las instituciones, incluir en los criterios de decisión de los proyectos el componente de valoración ambiental y social de las propuestas, relevar la certificación FSC para apoyar al logro de la sustentabilidad, consolidar un Servicio Forestal que fomente y regule el desarrollo sustentable del sector forestal y finalmente relevar la profesión del Ingeniero Forestal en su rol de profesional competente para resolver estos problemas y los que se prevén en los escenario del mediano y largo plazo.