Expertos de la Universidad de Talca aconsejan prudencia al ingerir estas golosinas para evitar riesgos asociados a su ingesta excesiva.

Aunque la tradición del “conejo de pascua” tiene raíces foráneas, desde hace ya varios años se ha incorporado como parte de las actividades asociadas a Semana Santa, en especial, por los niños que esperan con ansias los huevitos de chocolate que llegan el domingo de Resurrección.

El problema es que la calidad de muchos de los productos que se venden en el mercado dista mucho de ser óptima, según advirtió la Directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad de Talca, Mónica Jiménez, quien entregó algunas recomendaciones para que los padres hagan una elección adecuada.

“Cuando se compran huevitos o conejos de chocolate hay que preferir siempre los que contengan mayor cantidad de cacao (sobre 70%) y no de ingredientes sucedáneos (manteca de cacao, o chocolate de cobertura) y que ojalá sean macizos o ahuecados (solo chocolate), no rellenos, con lo cual disminuye la energía (calorías) y los azúcares. Preferir los productos de manufactura artesanal o caseros”, explicó.

La profesional subrayó que es responsabilidad de las familias velar por la calidad de los productos que ingieren los menores, por cuanto a través de muchos de ellos de obtiene un excesivo consumo energético.

En ese sentido, la profesional invitó a educar sobre el tamaño del tipo, porciones y cantidades de alimentos. “Hay que tomar en cuenta que la venta de huevitos y conejos de chocolates comienza a principios de abril y termina casi a fines de mayo, por lo que no es sólo un consumo extra durante los tres días de celebración, sino que, por el contrario, se extiende por muchos días”, observó.

En cuanto a la cantidad a consumir, indicó que se debe regular: 6 huevitos pequeños es suficiente para los niños, supera la recomendación diaria de consumo azúcar en el grupo etario de preescolares, que son 5 cucharaditas rasas de 5 gramos cada una. “Y si nos atrevemos a elaborarlos nosotros mismos, cosa que no es difícil, estaremos seguros de ocupar los mejores ingredientes que minimizan los riesgos para la salud”, acotó Jiménez.

Riesgos

En tanto, el médico pediatra y académico de la Escuela de Medicina de la UTALCA, Gonzalo Gutiérrez, advirtió que el consumo irracional de chocolate, conlleva muchos riesgos para la salud de los niños y los predispone para varias enfermedades que, de mayor influirán en su calidad de vida.

“Todo en exceso es malo y cuando se trata de la alimentación hay que tener mucho cuidado en la adopción de estilos de vida, El chocolate o las golosinas en general deben consumirse de manera controlada, de lo contrario puede producir alergias, enfermedades intestinales y a la larga obesidad o diabetes”, enfatizó.

En este contexto, la Directora de la Escuela de Nutrición y Dietética recomendó tomar la iniciativa y aprovechar a fecha para desarrollar actividades en familia. “Sería muy saludable acostumbrarnos a hacer huevitos de fruta y bañarlos con chocolates elaborados con un buen cacao, serían más nutritivos e igual de ricos”, aconsejó.