El sub jefe de la bancada de la UDI en la Cámara de Diputados, Ignacio Urrutia, encabeza un intento del partido para evitar el ingreso a Chile del juez español Baltasar Garzón.

Garzón fue quien logró en 1997 detener a Augusto Pinochet en Londres por crímenes de estado y lesa humanidad cometidos por la dictadura, solicitando su extradición a España. El jurista, que también ha llevado a cabo importantes causas sobre los crimenes del franquismo, pretende asistir en nuestro país a un seminario organizado por el Partido Socialista.

Sin embargo la figura de Garzón es polémica no solo en Chile, sino que también en su país de origen. En 2012 fue condenado a 11 años de inhabilitación por el Tribunal Supremo de Justicia por prevaricación, hecho del que Urrutia se toma para solicitar la denegación de su ingreso, utilizando un decreto firmado en dictadura.

El Decreto Ley 1.094 de 1975 “prohíbe el ingreso al país de los extranjeros condenados o actualmente procesados por delitos comunes que la ley chilena califique de crímenes y los prófugos de la justicia por delitos no políticos”. De este modo Urrutia señala que “la visita del señor Garzón constituye una transgresión a las normas legales vigentes en nuestro país”.

“Nos encontramos ante un juez que fue destituido por corrupción por la máxima autoridad judiciaria de España y, en este sentido, no puede venir, el destituido magistrado, a dar lecciones y directrices con respecto a lo que se debe hacer en nuestro país en materia de justicia (…) La presencia de este señor nos merece el más alto reproche”, indicó el gremialista.

El diputado UDI agrega que “la presencia del señor Garzón en Chile constituye un nefasto precedente, que no ayuda a (…) una sana convivencia a nivel nacional” y “es simplemente ilegal”.

Inmediatamente salió a opinar al respecto otra figura que hace apenas unas semanas sufrió una situación similar a la que quieren hacer pasar al juez hispano: Mariana Aylwin, que fue defendida vehementemente por la UDI cuando el gobierno cubano le impidió su entrada a la isla para recibir un premio póstumo a su padre de parte de la disidencia. “Opino que ahí muestran la hilacha respecto de sus convicciones democráticas. Y el mismo doble estándar que critican a otros. Una vergüenza” escribió la ex ministra de Educación en su cuenta de Twitter.

Fuente: El Mostrador