No se sabe cómo terminó envuelto en tan traumática situación, lo cierto es que luego de un sábado del terror -y aunque herido- pudo volver a respirar aires de la libertad.

Era la mañana del pasado sábado cuando por los patios de la cárcel de cauquenes se le vió atemorizado, echado en un rincón. Probablemente era la primera vez que se veía envuelto en esa situación, mientras miraba nervioso el revuelo que causaba entre los otros ocupantes del penal.

Nadie sabe muy bien cómo pasó, ni el mismo -dicen- es por ello que entre los reos y gendarmes muy pronto se comenzaron a tejer las más soberbias teorías.

Se dice que no faltó el reo malas pulgas que lo increpó. “Ya te vai a descuidarte y te voi a comerte”, le habría dicho. Otros lo instaban a escapar. Él, desorientado no sabía como reaccionar.

Era un elegante cisne de cuello nego. Estaba herido y adolorido. Desde los pabellones algunos presos creían que había sido tirado desde fuera del recinto. Sin embargo, antes ya se había visto una bandada de estas aves merodeando el lugar, entonces la versión más lógica es que se extravió de su grupo y desorientado tuvo un aterrizaje forzoso en el Centro de Cumplimiento Penitenciario local.

Advertidos de la inusual presencia en el penal, Gendarmería dio aviso al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), los que concurrieron hasta el lugar a rescatar al apabullado animal.

Finalmente, el Cisne de Cuello Negro abandonó el recinto penitenciario, escoltado por funcionarios locales del SAG, los que lo trasladaron hasta un médico veterinario para que revisara las magulladuras del -ahora- nuevamente libre animal.

Una historia con final feliz, ahora nuestro protagonista solo busca reinsertarse en su comunidad y regresar a su bandada, aunque -tal vez- deba lidiar para el resto de su vida, con el estigma de haber pasado por la cárcel.

cisne cuello negro en carcel de cauquenes 01-cqnet

Por: P. Díaz