«No se trata de parchar el gabinete con un nuevo ministro que por ser del mismo partido todo pasó piolita», criticó sin piedad el senador.
Yo creo que es una señal muy negativa del estado en que está la Nueva Mayoría. Yo creo que, en realidad, uno con esta renuncia puede decir que está en estado terminal. Porque si uno mira los hechos del último tiempo, la Presidenta querellándose en contra de la prensa, sin participación de sus equipos políticos, desde luego sin participación del ministro del Interior, porque se ha dicho que fue una decisión que tomó ella personalmente con sus asesores directos”.
Con esa declaración reaccionó a la renuncia del ministro del Interior, Jorge Burgos, el presidente de la UDI y senador, Hernán Larraín, y no le dio tregua al Gobierno en relación a su actual situación de división y falta de liderazgo.
Dijo que no es bueno ver a “los ministros de Trabajo y de Hacienda dando una lucha frontal, cuerpo a cuerpo, en el tema de la Reforma Laboral sin que tenga solución”, o “cuando Andrade, líder socialista y presidente de la Cámara de Diputados, presenta un requerimiento al Tribunal Constitucional en contra de la Agenda de Seguridad que lidera el ministro del Interior”.
“Bueno, en ese estado de cosas, realmente la situación es insostenible, y yo me imagino que este tipo de elementos de juicio ha tenido Jorge Burgos al tomar la decisión de renunciar, porque en esas condiciones, sin claridad de rumbo, con un Gobierno dividido sin que liderzgo, sin conducción, se hace muy difícil, me imagino participar en un gobierno con las responsabilidades que tenía Jorge Burgos”, precisó el timonel de la UDI.
Agregando que por eso cree que es una mala señal, “y pienso que esto es como para que el Gobierno y la Presidenta Bachelet tomen debida cuenta de la situación, y no haga como que esto se resuelve con un cambio de nombre, cuando aquí lo que se requiere es una rectificación muy profunda del rumbo si se quiere salvar el Gobierno”.
Larraín agregó que no cree que eso venga de la mano del nuevo titular del Interior, Mario Fernández, “porque no se trata de parchar el gabinete con un nuevo ministro que por ser del mismo partido todo pasó piolita, no es así. Yo creo que las señales hay que tomarlas con mayor realismo, y pienso que la situación del Gobierno, con un alto nivel de rechazo, con una creciente pérdida de adhesión en todos los frentes, particularmente en las reformas, lo que piensa uno es que debe el Gobierno muy profundamente”.
“Si sigue en el mismo estilo, de retroexcabadora de refundación, con un país paralizado económicamente, precarizado en empleo, con problemas graves en seguridad pública, sin resolver los temas de Salud, yo tengo la impresión que va a ir de mal en peor”.
También dijo que esta es la última oportunidad para que el Gobierno haga un cambio más radical, “que entre más de fondo a ver cómo se resuelve los problemas, a que tenga una actitud distinta. Por ejemplo, con la oposición, que no trate de imponer a toda costa reformas y más bien tome el camino del diálogo, de buscar un plus gobierno, además unidad nacional. Yo creo que en ese sentido debería hacer un cambio más completo en su gabinete, para retomar el camino en etapa diferente”.


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