“Esta Ley demuestra la preocupación del Gobierno porque la salud sea accesible a todos los ciudadanos”, dijo el  diputado Guillermo  Ceroni.

La Cámara de Diputados aprobó la “Ley Ricarte Soto”, en homenaje al fallecido periodista de TV, la que crea un Sistema de Protección Financiera para tratamientos de alto costo, ya sea para medicamentos, alimentos o dispositivos médicos.

Dicho sistema será financiado a través de un Fondo para Tratamientos de Alto Costo, el que aumentará sus recursos anualmente. Así, por ejemplo, el primer año de vigencia el aporte fiscal será de $30 mil millones y el segundo de $50 mil millones. A partir del cuarto año, los montos serán cercanos a los $100 mil millones y se irán reajustando según el IPC.

Además, entregará cobertura a todos los beneficiarios de los sistemas previsionales de salud en el país, es decir público, privado y aquellos pertenecientes a las Fuerzas Armadas.

El diputado PPD, Guillermo Ceroni, valoró la aprobación de esta iniciativa y comentó que “esta ley demuestra la preocupación del Gobierno porque la salud sea accesible a todos los ciudadanos y que el dinero no sea impedimento para ello. Estamos conscientes  que aún no resolvemos totalmente el problema, pero es un paso más en nuestro objetivo que ningún chileno tenga dificultades para ser atendido en el sistema público y se le aseguren los tratamientos”.

Junto con ello, el parlamentario agregó que “está comprobado que muchos de los tratamientos que estarán incluidos en el sistema logran que los pacientes vivan por muchos años”

Finalmente, el legislador expresó que “a raíz de esta Ley uno se da cuenta  que tenemos que encarar el problema del abuso que hacen las distintas empresas que traen los medicamentos al país. Cuando las personas viajan al extranjero se dan cuenta  que los medicamentos son mucho más baratos que en Chile. Eso debemos enfrentarlo con mucha fuerza, para impedir que se siga abusando de los ciudadanos”.

Tras la votación de la Cámara de Diputados, la “Ley Ricarte Soto” debe  ser aprobada por el Senado.

Por: Héctor Orellana