![]() |
| Columna de Opinión de Carlos Muñoz León |
El Próximo 26 de Marzo, se cumplirán 5 meses de la masacre de Ayotzinapa, en México, masacre de personas que dejó también a 43 estudiantes desaparecidos a manos del poder más cruel y corrupto.
En tiempos de amnesia colectiva en una sociedad llena de individualismo, nos olvidamos fácilmente que somos Latinoamericanos, que compartimos una historia común, habitamos el mismo continente, incluso tenemos una misma Fe, por eso también cada dolor de Latinoamérica nos debe doler, Ayotzinapa nos duele, los 43 estudiantes desaparecidos son una herida que clama a nuestras conciencias en todo nuestro continente.
Por eso, hoy más que nunca el olvido no debe estar permitido ante este tipo de dolor e injusticia. Cualquier persona, en cualquier rincón del mundo es nuestro hermano y es nuestro deber estar atentos a sus dolores, a sus clamores, a sus sueños y esperanzas.
Que lo ocurrido en Ayotzinapa nos haga reflexionar, que nos permita salir de la alienación a la que muchas veces nos quieren someter los poderosos a través de su parafernalia publicitaria intentando vaciarnos el Alma.
Ayotzinapa es un símbolo de rebeldía, de estudiantes que al igual que los estudiantes chilenos luchan a diario por un mundo más justo y más feliz, por eso el próximo 26 de Febrero, apaguemos el televisor, el celular de moda, dejemos por una vez nuestras seguridades y comodidades de lado y hablemos de Ayotzinapa a nuestros amigos, hablemos de Ayotzinapa a nuestros niños, solidaricemos con los dolores de nuestros pueblos Latinoamericanos, de nuestra América morena, recordemos que somos un solo pueblo y un pueblo que se niega a olvidar es un pueblo más bello y justo.

