Hasta el 15 de junio las ONGs, universidades, fundaciones, municipalidades o juntas de vecinos, entre otras, pueden presentar las candidaturas de personas o comunidades que deseen reconocer como Tesoro Humano Vivo 2011, distinción que el año pasado se la adjudicó la comunidad de Rari por su centenaria y delicada artesanía en crin.
Así lo dio a conocer la directora regional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Irene Albornoz, quien dio el vamos a la convocatoria 2011 del programa, en compañía de las artesanas-artistas Sara Toro y Eliana Carter, destacadas cultoras del tejido que ya ha logrado un reconocimiento tanto nacional como internacional gracias al premio.
La máxima autoridad cultural del Maule indicó que este es el tercer año en que se reconocerá a personas o comunidades, las que deben cumplir al menos una de las siguientes características: ser testimonio del genio creador humano, mantener arraigo en las tradiciones culturales y sociales, poseer un carácter representativo de una comunidad o un grupo determinado, o estar en riesgo de desaparición. Asimismo, recalcó que quienes presenten las candidaturas deberán fundamentar por qué la persona y/o comunidad propuesta debe ser reconocida como Tesoro Humano Vivo.
“El gran mérito de este premio es que destaca y valora a personas y comunidades que encierran en sí mismas un tesoro. Un tesoro dado por lo que son, lo que saben, lo que representan, en fin, seres humanos que con su existencia enriquecen nuestra cultura regional: cantores a lo humano y lo divino, artesanos, poetas, artistas, comunidades religiosas o culturales, todos los cuales están muy presentes en nuestra Región del Maule”, señaló la directora.
DISTINCIONES
La primera semana de julio serán entregados los nombres de los Tesoros Humanos Vivos 2011. Quienes resulten reconocidos recibirán tres millones de pesos si se trata de un cultor individual, y siete millones si es una comunidad o colectivo. Sin embargo, si se trata de una expresión que se considere en peligro de desaparecer, existe financiamiento para actividades que aseguren y salvaguarden las manifestaciones del Patrimonio Cultural Inmaterial que atesoran.
El 2009 fueron reconocidos el Baile Pescador Chino número 10 de Coquimbo, la cantora campesina del Bío Bío María Angelina Parra, la última hablante yagán Cristina Calderón y la Comunidad Kawésqar de Puerto Edén. Mientras tanto, el 2010 fue el turno de la Comunidad de Rari, el cantor a lo poeta Domingo Pontigo, la Comunidad Colla de Río Jorquera y la wewpife Paula Painén.
La artesana-artista de Rari, Eliana Carter, indicó que tras la distinción como comunidad han visto resultados inesperados. Recordó que años atrás prácticamente regalaban su trabajo y ahora esto ha cambiado. “Hemos sido muy reconocidas y el dinero lo tenemos ya destinado para nuestras actividades. Esperamos que postulen a nuevas comunidades de la región y se adjudiquen el premio”, manifestó.

