Sólo el 11% de los suelos del Maule sufre erosión severa, de acuerdo a un informe del Ministerio de Agricultura que será conocido en 2010.
Sólo el 11% de la superficie de la Región del Maule presenta erosión muy severa, principalmente por causa de procesos geológicos producidos durante miles de años y en los que el ser humano no ha tenido mayor injerencia.
Así lo informaron Jorge Gándara Welch, Seremi de Agricultura de la región del Maule, y Rodrigo Álvarez Seguel, Director Nacional del Centro de Información de Recursos Naturales (CIREN), durante una charla realizada en la Universidad de Talca el pasado 27 de noviembre, acerca del avance del proyecto “determinación de la erosión potencial y actual del territorio de Chile”.
En el desglose por provincia, se puede apreciar que Cauquenes muestra apenas un 1% de erosión muy severa, mientras que Talca, Linares y Curicó registran en el orden de 11%, 15% y 11% respectivamente.
Si bien la cifra para la región parece alarmante, una gran parte de esta superficie, en especial hacia la Cordillera de los Andes, ha sido afectada durante milenios por procesos de erosión natural —agua, hielo y viento, entre otros procesos geológicos—, sin mayor intervención del ser humano y seguirá así por muchos milenios más, sin producir mayores efectos en la estructura productiva de la zona.
En nuestro país la erosión de los suelos constituye uno de los problemas ambientales más significativos para el sector silvoagropecuario, especialmente porque este recurso no renovable es altamente vulnerable a la influencia humana y las variaciones del clima.
Los estudios de degradación de recursos naturales, erosión y fragilidad del suelo disponibles en Chile son escasos o se presentan a escalas generalizadas, y los estudios más detallados están localizados en zonas muy específicas y son de un alto costo económico. De hecho, el único estudio disponible con información de la erosión en todo el territorio nacional y que cuantifica el problema, data del año 1979.
Es por ello que el Gobierno de la Presidenta Bachelet, a través del Ministerio de Agricultura y con financiamiento INNOVA-CORFO, realiza desde 2007 un estudio para determinar la erosión actual y potencial de los suelos de Chile. Los resultados de este proyecto encabezado por CIREN, en colaboración con CONAF, SAG, ODEPA, INDAP y la Universidad de Chile, mostrarán en detalle las características de los suelos en un área aproximada de 74 millones de hectáreas y estarán a disposición del público a partir de julio de 2010.
Este proyecto generará información actualizada y de precisión para identificar los distintos grados de erosión en el suelo nacional, permitiendo al Estado y a los particulares orientar los recursos financieros, administrativos y humanos de forma eficiente para la recuperación de zonas ambientalmente degradadas e incorporar nuevas zonas a la producción nacional, en pro de transformar a Chile en potencia agroalimentaria y forestal.

