“Cauquenes ciudad de la esperanza”, esta frase refleja lo que es y ha sido Cauquenes desde siempre… La eterna ciudad de la esperanza, la capital del futuro, la capital del secano interior, etc, etc, etc. Pero lo cierto es, que nuestra ciudad nunca ha dejado de ser una eterna promesa y a la luz de lo que hoy ocurre, seguirá con esa condición por muchos años más.
Un 9 de mayo de 1742, el conquistador español José Antonio Manso de Velasco, funda la Villa de Nuestra Señora de las Mercedes Manso de Tutuvén, en unos territorios donados por el cacique Ascencio Galdames y que correspondían a 307 cuadras ubicadas entre los ríos Tutuvén y Cauquenes.Manso de Velasco, fundó la Villa Nuestra Señora de las Mercedes… en medio de un proceso de urbanización comenzado en 1737, con fines defensivos y comunitarios. Cauquenes –específicamente- cumplía el rol de ser un centro de servicios y funciones administrativas.
Si bien Cauquenes fue fundado en 1742, ya existían indicios de civilización varios siglos antes, esto muy ligado al catolicismo, ya en 1585 el fray Alejandro Beteta, comienza a evangelizar al sur del río Maule, bautizando a millares de indios. Alrededor de 1680 se construye la Capilla San Antonio de Llollehue en Coronel de Maule. En mayo de 1680 se segrega el curato de Cauquenes. En 1739 el doctrinero don Joseph de Rozas construye una capilla en el asiento de Cauquenes, lugar donde años más tarde (1742) se fundó la Villa.
¿DESARROLLO?
El crecimiento de nuestra ciudad no será hasta cerca de 200 años después de su fundación, en el siglo XX, esto gracias a la introducción de nuevas técnicas agrícolas que han logrado incrementar la producción de legumbres y cereales de secano, también, por su producción de vino, la que, por su calidad, goza de un prestigio nacional y se abre paso internacionalmente.
Pero lo anterior, no es garantía de una estabilidad, puesto que la cesantía abunda en la zona -especialmente en los meses de invierno- esto debido a la poca presencia de empresas que garanticen plazas de trabajo estable. Por otro lado, las alternativas de estudio superior son escasas, razón por la cual muchos jóvenes optan por dejar Cauquenes y partir a estudiar a ciudades más grandes como Talca, Concepción y Santiago. En tanto que otros, simplemente, se van en busca de mejores alternativas laborales.

Ante este panorama la pregunta parece ser: ¿Cuál es la solución?… La respuesta es difícil; Cómo podemos explicar este estacamiento, teniendo en cuenta el clima privilegiado, mediterráneo, que combinado con la calidad de nuestras tierras permiten la producción de buenos mostos y aceites de oliva de gran calidad…?
Será que debemos –como lo señalan algunos parlamentarios- independizarnos de Maule para formar nuestra propia Región? (bueno, junto con Linares!!)… Y si lo hacemos, cómo la bautizamos… Maule Sur, Región del Secano, Región de Varas, de Neruda, la suegra de Che Copete o la Región de la mamá de la Kowalesco.
Parece que por lo menos, la esperanza –intrínseco eslogan de nuestra querida ciudad- sigue en pié, esperando a que un día cumplamos el cometido. Por mientras iniciativas como la existencia de una serie de centros experimentales, especialmente vinícolas y de olivicultura, nos permiten seguir soñando en que algún día Cauquenes será una ciudad próspera, que de garantías de estabilidad a todos sus ciudadanos.
