#CAUQUENES: Artesanas portadoras de Patrimonio Cultural Inmaterial lideraron una formación dirigida a profesores de establecimientos educacionales, con el objetivo de fortalecer la enseñanza de las tradiciones locales en el sistema escolar.
Las loceras de Pilén, reconocidas cultoras de la alfarería en greda del Maule, encabezaron una nueva capacitación dirigida a docentes de establecimientos educacionales del territorio Maule Costa, en una iniciativa orientada a fortalecer la transmisión de este oficio tradicional en el ámbito escolar.
La actividad se desarrolló en el marco del taller Portadores de Tradición, impulsado por el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, y reunió a profesores de distintos establecimientos en la escuela Independencia de Cauquenes. Por tercer año consecutivo, la experiencia buscó promover el reconocimiento y la valorización del patrimonio cultural a través de procesos educativos significativos.
El eje distintivo del programa fue la participación directa de las artesanas, quienes asumieron un rol activo como formadoras. Las loceras de Pilén no solo compartieron sus conocimientos y técnicas, sino que también participaron en el diseño del proceso de enseñanza-aprendizaje y en la conducción de las sesiones prácticas, asegurando una transferencia directa de los saberes arraigados en su comunidad.
La etapa final de la capacitación se realizó en la casa taller de la locera Benedicta Lara, en el sector de Pilén, comuna de Cauquenes. Allí, los docentes conocieron en terreno todo el proceso productivo de la alfarería en greda: desde la extracción de la materia prima hasta la cocción de las piezas, además de recorrer el espacio donde la artesana desarrolla y comercializa su trabajo.
Desde el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural explicaron que esta formación se inserta en el Plan de Salvaguardia de las loceras de Pilén, una herramienta que permite trabajar de manera colaborativa con la comunidad para proteger y proyectar sus saberes tradicionales. En este contexto, la capacitación de docentes fue definida como una estrategia clave para ampliar el alcance del oficio y facilitar su incorporación en el aula.
Benedicta Lara, quien comenzó a trabajar la cerámica a los 12 años junto a su madre y hoy es reconocida como Tesoro Humano Vivo, valoró la posibilidad de enseñar el proceso completo de la alfarería tradicional. Durante el taller, explicó a los participantes cómo se prepara la greda, desde su machacado y cernido hasta el amasado, antes de dar forma a las piezas.
Los docentes participantes destacaron el carácter práctico de la experiencia y su valor pedagógico. Subrayaron que el aprendizaje no solo permitió conocer una técnica artesanal, sino también reconocer la riqueza cultural del territorio y el rol fundamental de las personas que mantienen vivas estas tradiciones, conocimientos que esperan replicar con sus estudiantes en las salas de clase.





