Ser estudiante de provincia en las grandes ciudades siempre es más caro

#OPINIÓN: Esta semana los alumnos de cuarto medio rindieron la Prueba de Acceso a la Educación Superior (PAES). Esta prueba decidirá el futuro de muchos estudiantes de nuestro país. Los estudiantes de las ciudades más grandes como Santiago y las capitales regionales corren con ventaja con respecto a los estudiantes de ciudades más pequeñas, como las capitales provinciales, por ejemplo, Cauquenes y Linares. Los liceos y colegios con mejor desempeño en la PAES tienden a localizarse en las ciudades grandes, además las ciudades grandes tienen una oferta universitaria variada, la cual es limitada o incluso inexistente en las ciudades de menor tamaño.

Por: José Gerardo Moya Cancino, Doctor en Química, Física y Catálisis

Cada fin de año, los estudiantes de cuarto medio se enfrentan a grandes cambios, ya que los doce años de escolaridad obligatoria llegan a su fin. Algunos de estos estudiantes van directamente al mundo laboral, enfrentando todas las vicisitudes que la falta de educación terciaria produce y, por lo tanto, la falta de oportunidades que esto conlleva. Otro grupo, sin duda más afortunado, mira con entusiasmo a la educación superior como horizonte próspero. En los últimos años, el acceso universal a la educación superior ha aumentado, en comparación con generaciones previas de chilenos. En la actualidad, el acceso a la universidad es una realidad para muchas familias, en comparación con generaciones previas, donde era un sueño, un inalcanzable sueño. 

Aunque exista gratuidad, y universidades tradicionales y no tradicionales tengan altos porcentajes de alumnos que cuentan con el beneficio -entre un 60 a 90 % de estudiantes tienen gratuidad en las universidades adscritas-, sin embargo, la gratuidad representa un mayor beneficio para los estudiantes de ciudades grandes, como Santiago o las capitales regionales, donde se encuentran los planteles de educación superior, en desmedro de los estudiantes de ciudades más pequeñas como las capitales provinciales, a modo de ejemplo, Cauquenes y Linares. 

Los padres, quienes financian la educación de sus hijos, se enfrentan cada año al problema de obtener los recursos necesarios para solventar la educación de estos. Sin embargo, en el caso de las familias que viven en las grandes ciudades del país que disponen de oferta académica, cuyos hijos acceden a gratuidad, los gastos económicos relacionados con los estudios superiores se ven disminuidos, debido a que, en el peor de los casos, el incremento en el gasto mensual de las familias está relacionado solamente al transporte de los estudiantes. 

¿Qué sucede con las familias que viven en ciudades apartadas de las grandes urbes? Estas familias no solo deben financiar los estudios universitarios, donde los aranceles de las distintas carreras fluctúan entre 3.500.000 y 7.500.000 pesos, y que se ven reducidos en el caso de contar con gratuidad. Pero lo que no se reduce son los costos de vida que estas familias deben solventar para sus hijos. Los estudiantes de ciudades alejadas de las capitales regionales, deben mudarse a una ciudad más grande, donde se encuentran las casas de estudios superiores. En el caso de los estudiantes cauqueninos, los destinos preferidos son Concepción y Talca, debido a la oferta universitaria presente en estas ciudades. Pero el costo de vida de estas ciudades excede en demasía el costo de vida de una persona promedio de Cauquenes. Por ejemplo, aproximadamente el costo de vida para un estudiante en Concepción, varía desde 300.000 a 550.000 pesos por estudiante por mes, valor que excede el costo de vida que posee nuestra querida ciudad.

Una universidad en nuestra ciudad -eventualmente- la Universidad de Cauquenes, no solo ayudaría a formar las nuevas generaciones de profesionales de nuestra ciudad, provincia, y región (Maule Costa), y evitar el éxodo de jóvenes talentos de Cauquenes. Además, contribuiría a dar verdaderas oportunidades, no solo a los estudiantes, también a las familias que deben financiar la estadía y los estudios de sus hijos. Esto ayudaría de igual manera a la economía local, debido a que actualmente, los recursos que los padres invierten en sus hijos, salen de nuestra ciudad y terminan contribuyendo a la economía de otras ciudades, por ejemplo, Talca, Chillán, y Concepción, por concepto de locomoción, estadía, y alojamiento.

La fundación de una Universidad de Cauquenes no es solo un romántico anhelo de los cauqueninos por contar con un plantel de educación superior. Esta sería una institución que realizaría un aporte real a la cultura, al desarrollo intelectual y económico de nuestra querida ciudad. Cada año que pasa sin tener una opción real de educación universitaria en Cauquenes, es un retroceso, debido a la fuga de jóvenes talentos, y recursos económicos que terminan contribuyendo al crecimiento de otros centros urbanos. 

Por: José Gerardo Moya Cancino, Doctor en Química, Física y Catálisis de la Universidad de Utrecht, Holanda. Académico e Investigador

Deja un comentario