Turismo local: Sigue siendo una materia pendiente

#OPINIÓN: A pesar de su belleza y variedad de paisajes, las regiones de Maule Sur y Ñuble, no se consideran importantes centros turísticos a nivel nacional, salvo excepciones como Termas de Chillán. El potencial turístico de estas regiones es subvalorado, a pesar de tener la capacidad de convertirse en centros de importancia nacionales para la industria, especialmente mediante el desarrollo del ecoturismo relacionado -por ejemplo- con el negocio del vino.

Por: José Gerardo Moya C., Doctor en Química, Física y Catálisis.

Chile posee una gran diversidad de paisajes, desde el desierto más árido del mundo por el norte, hasta los fiordos y glaciares en el sur. Además, este 2023, Chile fue galardonado con los premios al mejor destino Turismo Aventura (Futaleufú), y mejor destino Turismo Romántico (Desierto de Atacama), ambos en la categoría Sudamérica de la última versión de los World Travel Awards, según lo consigna Sernatur. Esto nos podría hacer pensar que nuestro país es una potencia mundial en el rubro del turismo, pero ¿es realmente cierto?, ¿la industria del turismo en Chile está desarrollada de acuerdo con los estándares internacionales? 

Nuestro país posee lugares y regiones reconocidos mundialmente, como son, Torres del Paine, Valle del Elqui, San Pedro de Atacama, Rapa Nui, Carretera Austral, Chiloé, y Valparaíso, aunque este último esté viviendo un período de dificultades. A lo anterior se suman, áreas y regiones conocidas a nivel nacional, las cuales son visitadas, mayoritariamente, por turistas nacionales. Es el caso de Valdivia, Pichilemu, Termas de Chillán, entre otras. Finalmente, están las áreas menos reconocidas por los turistas, y enfocadas en el turismo local, como son, el litoral del Maule Sur y del Ñuble. 

Como vemos, Chile posee una gran cantidad de lugares con actividad turística para distinto público, pero ¿se encuentra realmente profesionalizado el turismo en Chile?

Desde un punto de vista de formación de profesionales para la industria, la oferta académica en grados de turismo es bastante limitada. La única casa de estudios perteneciente a la Red G9 -red que aglutina al mayor número de universidades tradicionales chilenas, con excepción de las universidades de Chile y de Santiago (USACH)- es la Universidad Austral, que ofrece el título de Administración de Empresas de Turismo. El resto de los títulos y grados ofertados en esta área, están relacionados con Centros de Formación Técnica (CFT), y un par de universidades estatales y privadas que ofrecen títulos en el área.

Otro signo del grado de profesionalización de la actividad es la cantidad de idiomas que los profesionales del área dominan. Por ejemplo, si usted ha estado de visita en cualquier país europeo, donde el turismo es una de las áreas productivas que contribuye de manera importante al Producto Interno Bruto (PIB) en sus respectivos países, como en España donde la industria turística aporte alrededor del 12% del PIB, habrá notado que los distintos agentes turísticos y hoteleros hablan varios idiomas, facilitando así la interacción con los viajeros. Caso distinto es el de nuestro país, donde la barrera idiomática juega en contra al momento de brindar un mejor servicio a los turistas extranjeros. Un caso particular en Chile son los turistas brasileños, ya que según Sernatur, en 2022, solo durante la temporada de nieve (junio-julio), arribaron alrededor de 240.000 personas provenientes del Brasil, y el portugués no es una lengua extendida en Chile.

Las regiones de Maule y Ñuble tienen un gran potencial de desarrollo turístico, no solo las áreas costeras como Pelluhue y Cobquecura, además, las áreas del interior, por ejemplo, con el desarrollo del ecoturismo. Adicionalmente, como hemos visto en otras columnas en este medio, las comunas de Cauquenes y San Javier son las comunas con mayor cantidad de áreas de viñedos plantados. En el caso del Ñuble, el Valle del Itata es una importante región vitivinícola dentro de nuestro país, por lo tanto, en estas áreas existe un potencial de desarrollo importante para la industria del turismo, por ejemplo, alrededor de la industria de vino.

Es por lo anterior que el desarrollo y profesionalización de la industria turística en el Maule Sur y Ñuble, podría aumentar la importancia de estas regiones a nivel nacional, permitiendo la llegada de más visitantes, y así hacer más competitiva la oferta turística, con mejores precios y ofertas para los consumidores. 

Aunque nuestro país sea reconocido internacionalmente como un destino turístico destacado, falta mucho camino por recorrer, especialmente en el turismo local. Los primeros pasos para el desarrollo de una industria del turismo local fuerte, de importancia nacional y, por qué no, continental, son la profesionalización del rubro y la inversión en infraestructura, como la hotelería, los restaurantes, las rutas de acceso, entre otros. Desde el punto de vista de la formación de profesionales en el área, una universidad local podría asumir el desafío de ser pionera, ayudando a formar a los futuros protagonistas de una nueva y pujante industria del turismo en nuestra región.

Por: José Gerardo Moya Cancino, Doctor en Química, Física y Catálisis de la Universidad de Utrecht, Holanda. Académico e Investigador de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Finis Terrae.

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