El presidente de la UDI sostuvo que la determinación tomada por el Gobierno «tiene un mal presagio, un mal futuro, un mal pronóstico».
El presidente de la UDI, Hernán Larraín se refirió al anuncio que dio a conocer esta tarde por el vocero de Gobierno sobre el envío del veto presidencial al Congreso para la promulgación de la a la Reforma Laboral, descartando el envío de una «ley corta».
«La verdad que el anuncio de que se va a seguir tramitando el veto y que no se va a tramitar una ley complementaria (…) es la peor combinación posible. La verdad que deja a la Reforma Laboral en una situación muy difícil, demostrando el deterioro que hay al interior del Gobierno que no es capaz de resolver problemas relevantes», dijo el senador UDI.
Larraín agregó que «se favorece, de nuevo, a la concentración y monopolio sindical, se suprime los grupos negociadores y no hay intención de regularlos».
El parlamentario lamentó el no haber llegado a acuerdo con el Gobierno, sin embargo sostuvo que en las diferentes instancias y reuniones que sostuvieron, se les solicitaba no acatar el Fallo del Tribunal Constitucional sobre la Titularidad Sindical.
«Que ha pasado aquí, algo muy simple. El Gobierno sostuvo muchas conversaciones con nosotros, pero en todas ellas condicionó un eventual acuerdo a que nosotros pasáramos a llevar el Fallo del Tribunal Constitucional y le hemos dicho al Gobierno, que no nos prestamos para burlar las instituciones (…) es por irresponsabilidad del Gobierno que fracasaron las conversaciones», indicó Larraín.
«Está claro, aquí ha ganado la ministra del Trabajo, la CUT y el Partido Comunista», sostuvo el presidente del partido.
«Esto tiene un mal presagio, un mal futuro, un mal pronóstico, pero es el camino que está siguiendo el Gobierno que a pesar del enorme rechazo ciudadano sigue insistiendo en formula producto de su tenacidad ideológica en formas que están causándole un gran daño al país», cerró Larraín.

