Yo tenía un póster tamaño real de Miguel Bosé.. Salió en la TV grama y me lo llevé a mi pieza de Universitaria…
De la calle se veía.. Era en el cuarto piso.. así que desde abajo parecía una persona asomándose… Amaba llegar a casa y mirarlo esperar por mí en mi cuartito.
Una vez tuve oportunidad de conocerlo y todo, gracias al Cesario, que trabajaba en la radio donde lo entrevistaron un verano. Pero no quise… Para qué? Si lo nuestro fue real:
Aprendí del amor con un cassette de sus grandes éxitos y de mi propia sexualidad con su inocente ambiguedad.
Para qué tocarle la carne.. para qué darle un beso vacío?? Lo que siento por ese artista sigue estando más allá de su afuera.
Me quedo con su emoción en el escenario.. cantando.. bailando.. me quedo con él actuando… me quedo con él transfigurándose en Chica Almodóvar.
El arte no tiene tiempo y los artistas no envejecen. El que envejece es uno, que empieza a mirarlos con ojos secos.

