El titular del MOP despidió a un grupo de 33 estudiantes de la Universidad Católica, que trabajarán durante este verano en la reparación de 50 establecimientos educacionales afectados por el terremoto.
El ministro de Obras Públicas, Hernán de Solminihac, despidió esta mañana a un grupo de 33 estudiantes de las carreras de Ingeniería, Arquitectura y Construcción Civil de la Pontificia Universidad Católica, quienes participarán en el proceso de levantamiento de información para reconstruir 50 escuelas y liceos de las regiones Metropolitana, O’Higgins, Maule, Biobío y Araucanía, que resultaron gravemente afectadas por el terremoto y tsunami de febrero pasado.
Al respecto, el ministro De Solminihac, destacó “quiero agradecer a todas y todos los jóvenes que forman parte de esta gran misión de trabajo. El viaje que emprenden está lleno de motivación y compromiso, sacrificando sus vacaciones, cambiando la playa y las fiestas, con trabajo duro y en terreno, con horario y metas que cumplir. Esa una señal concreta del compromiso de los jóvenes con la reconstrucción de nuestro país, con la construcción de un Chile mejor”.
La iniciativa contempla que los futuros profesionales trabajen en terreno durante más de un mes, acompañados en el desarrollo de sus funciones por ingenieros expertos, quienes guiarán y supervisarán el trabajo de levantamiento de datos y posteriormente la reparación de los daños.
En esa línea, el secretario de Estado, explicó que “siembre hemos dicho que la reconstrucción va a tomar 4 años. Ese es nuestro plazo. Pero les aseguro que el Gobierno del Presidente Sebastián Piñera, no ha perdido un solo día para cumplir con ese plazo y el trabajo de este grupo de jóvenes nos ayudará esa tarea”.
La información levantada en terreno será tomada luego por especialistas de la Universidad Católica en Santiago, quienes desarrollarán los proyectos de construcción acelerada, que serán entregados listos al Mineduc para que licite los trabajos definitivos.
El objetivo del programa de trabajo en verano es reparar y recuperar las condiciones normales de los 50 establecimientos y además, capacitar a los jóvenes estudiantes para que formen parte de un brigada de trabajo, que esté preparada y dispuesta para colaborar en situaciones de emergencia, prestando los conocimientos ya adquiridos en terreno y compartiendo con las futuras generaciones su experiencia.
Entre los establecimientos educacionales cauqueninos que serán reconstruidos por estudiantes universitarios, se encuentran; el Liceo Politécnico Pedro Aguirre Cerda (LIPAC) y la Escuela La Capilla de Pilén Alto.
Por: Cristián Alfaro

