El daño en la industria del vino chileno es estimada oficialmente en pérdidas aproximadas por U$ 250 millones de dólares en 125 millones de litros y 12.5% de la producción de vino.
Los valles vitivinícolas más afectados son Curico, Maule, Rapel (Colchagua) e Itata considerando que son las zonas más antiguas y tradicionales del país.
Afortunadamente la mayoría de los viñedos en la costa y valle central no sufrieron grandes daños, concentrándose las pérdidas en las bodegas y barricas que se cayeron al suelo.
En Curicó, la bodega Miguel Torres informó de una pérdida de 300 barricas y alrededor de 100.000 litros. La quinta generación de la familia, liderada en Chile por Miguel Torres Maczassek, donó 50.000 euros a la comunidad de Curicó para apoyar a la reconstrucción.
Según vinorama, el francés Louise-Antoine Luyt –de Clos Ouvert, en Cauquenes, Maule, calcula un 70% pérdida. “Todas las barricas están en el suelo y la bodega está en buenas condiciones”.
El movimiento de viñateros independientes MOVI informó que Polkura perdió parte de la producción 2009 con sus barricas en el suelo.
Luego de un llamado del viticultor Renan Cancino para ayudar a la zona de Sauzal en Cauquenes, Garage Wine Co., liderada por Derek Mossman comenzó “La Cruzada del Carignan” para ayudar a los productores y pobladores de este poblado que representa una de las zonas remanentes de la tradición centenaria de la vitivinicultura latinoamericana con viñedos de más de 100 años de Carignan. El foco será donar el dinero de la venta de sus vinos en stock 2008 para la zona.
Fuente: Emprendedores News

