Alexis Sepúlveda: “En tres años más quiero insistir en mi opción a la alcaldía de Talca”

Alexis Sepúlveda se acomoda, entrecruza las manos y con una sonrisa comienza a recordar los primeros tiempos… Aquellos que lo trasladan a la infancia en su Cauquenes natal, al barrio en donde todos los pequeños tenían la misma edad y cinco compañeros de escuela eran sus vecinos de cuadra. Los juegos. Las pichangas… La niñez. “Tengo hermosos recuerdos de esos años”, señala.

Creció en el seno de una familia en donde la educación era un tema potente. Sus padres, profesores normalistas ambos, se esforzaron porque cada uno de sus hijos siguiera un camino que los llevara a destacarse académica y profesionalmente.

Aventura temprana

Sepúlveda tenía sólo 13 años cuando terminó viajando solo a Santiago tras ser aceptado en el Internado Nacional Barros Arana. Una aventura temprana que, según sus palabras, para algunos puede ser un tanto traumática.

Apenas entrando en la adolescencia, este cauquenino supo lo que era tener el temple y la capacidad para solucionar problemas por si mismo, ambientarse a una ciudad monumental que lo recibió durante casi tres años llena de ruidos y vertiginosas jornadas. Pero no puede decir que fue malo coexistir con todo eso, por el contrario, señala que le sirvió para la vida, aunque “fue muy duro al principio. Era un niño que no veía a sus padres seguido, extrañaba a mi familia y de ese tiempo conservo un tremendo afecto y cariño por mis compañeros y profesores”.

Vida radical

Cuando tenía 15 años nació su veta política. Hablamos de 1985, años difíciles en los cuales muchos chilenos luchaban por cambiar la situación en la cual Chile se veía sumido tras 12 años de dictadura. “Cauquenes era una ciudad tradicionalmente de derecha donde la presencia de la dictadura era muy fuerte. Había mucho temor”, declara Alexis Sepúlveda y agrega que su padre, ferviente militante radical, fue el primer dirigente en el Colegio de Profesores “en una época en la cual costaba encontrar candidatos dispuestos a hacerlo. Eran pocos los que se atrevían”.

El interés se fue infiltrando lentamente en su mente mientras observaba lo que pasaba a su alrededor y se interiorizaba de lo que pasaba a través de la Radio Cooperativa. “Sabíamos todos del movimiento social que se generaba. Yo me fui involucrando de a poco en actividades políticas clandestinas de manera independiente y con mucho temor”…

Al llegar la democracia obviamente todo cambió, pero él continuó en lo político y en su calidad de dirigente universitario tuvo ofrecimientos del Partido Socialista o la Democracia Cristiana para integrar sus filas, sin embargo el optó por tener una vida de orden Radical. “El PS y la DC eran partidos grandes, pero no me gusta llegar lugares en donde todo esté hecho. Mi padre es radical y por ese lado me fui impregnando de esto, porque en el PR hay mucho por hacer. Siento que en mi vida no ha sido una limitante pertenecer a un partido pequeño que hoy por hoy se ha posicionado y renovado de manera importante. Creo que el Radical es uno de los partidos con mayor convocatoria entre los jóvenes”.

Rumbos diferentes

Siendo hijo de padres docentes no estaba de más preguntar ¿Por qué no seguir el mismo sendero? Ser profesor. El actual consejero regional asegura que sus padres le hicieron desistir de eso por la precaria situación de los maestros en aquellos tiempos y reflexiona respecto a la situación actual diciendo que “mucha gente que quisiera seguir la carrera docente hoy en día no lo hace porque, quizás, aún hoy no ven buenas expectativas económicas”.

Su rumbo fue diferente y tras estudiar dos años derecho en la Universidad de Chile, terminó desarrollándose en la carrera de Ingeniería Comercial en la Universidad de Talca.

Lo público y lo privado

La tercera década de vida del actual Consejero Regional por la Provincia de Linares ha sido agitada. Tras tener su primera empresa a los 30, recibió los 33 años como Seremi de Transportes. Para que hablar de los 36, época en la cual se convirtió en el Intendente más joven de la Región del Maule. De esta manera, y en sólo seis años, pasó del ámbito público al privado.

“Fue un cambio fuerte en el sentido de los tiempos, trámites y decisiones”, admite que le gusta mucho la gestión y no olvida algunos proyectos emblemáticos que sacó adelante en materia de transportes como el inicio de la modernización del transporte público mayor y menor. Sepúlveda recalca que la capacidad de un gestor público va en la perseverancia para encontrar una solución absoluta y asumir nuevos desafíos.

Orador oculto

Así como a los 13 años se enfrentó solo a la gran capital, más de dos décadas después se enfrentó a uno de los cargos más importantes a nivel regional.

Tras ser nombrado Intendente no niega que hubo momentos difíciles en que sintió que no sería capaz, pero con el tiempo se demostró lo contrario. Además descubrió al orador que tenía oculto tras una timidez que siempre creyó tener, el cual funcionó a la par con su naturaleza gestora. “Siempre pensé tener un perfil bajo, pero no fue así. Mi primer discurso potente lo di como Intendente. Fue un aspecto de vida que superé. El ser humano puede superar cualquier circunstancia si se lo propone”. Esta última frase tuvo mucho sentido dos años después de asumir este cargo.

Sepúlveda es enfático al expresar que disfrutó ser Intendente, que fue una época intensa en la cual, junto a su equipo de trabajo, se preocupó de difundir cada uno de los proyectos que la región sacó adelante, así como también de reconocer sus errores. “Nunca ocultamos nuestras equivocaciones”, comenta.

Injusta responsabilidad

Principio del año 2008. Curepto inaugura un hospital que finalmente no estaba en condiciones de funcionar. Mucho se habló de un engaño a la Presidenta, de cabezas que rodarían y otros detalles que ya no viene al caso recordar.

En su calidad de Intendente, Alexis Sepúlveda debió asumir una responsabilidad política que para muchos fue injusta, de hecho recuerda que muchas personas en la calle le decían que lo de aquel episodio no era su culpa, pero él señala que debía ser así. “Esto fue un caso a nivel regional y la responsabilidad política era mía a pesar de que no estuvimos en la decisión de inaugurarlo. Fue un tema complejo y doloroso. Muy difícil. En los cargos públicos tu ves las dos caras de la moneda, el lado amable y el no tanto, uno siempre mira hacia atrás en la vida y piensa que pudo haber hecho algo más. Un intendente también toma decisiones duras, entre ellas la de asumir la responsabilidad cuando corresponde hacerlo”.

Ver medios de transporte con las frases: “Gracias Alexis” fue un gesto que no esperaba y que lo emocionó. Su despedida no fue en silencio. Mucha gente lamentó que se fuera, pero él demostró que, como había dicho anteriormente, el ser humano supera cualquier circunstancia.

Adelante

“Esto sólo lo sabía mi círculo más cercano, pero yo iba a renunciar a mi cargo de Intendente en Junio”, cuenta el ex – Intendente ¿Razones? Al acercarse las elecciones municipales, el escenario político para la concertación se veía complicado para Talca y el planeaba disputar la opción de representarla. Curepto adelantó la salida, pero no bajó el ímpetu y nuevamente el gestor salió a la luz al ser proclamado candidato concertacionista en carrera con el candidato de la oposición, Juan Castro.

“Sentía en ese momento que mi camino iba por la gestión municipal” comenta a la vez que se declara un apasionado por el servicio público y todo lo que ello implica. De hecho, el lema de su campaña decía lo siguiente: “Adelante por los sueños que aún nos quedan”.

A pesar de tener una diferencia estrecha con Castro, las cosas se revirtieron cuando Roberto Celedón salió a escena, lo que para él fue un factor importante en el triunfo de la derecha. “Su candidatura era muy válida, pero yo tuve críticas públicas hacia ella porque él mismo dijo que de ser yo el candidato de la concertación, no se inscribiría y lo hizo”. Celedón conocía la realidad de las encuestas en las cuales Juan Castro y Alexis Sepúlveda tenían un estrecho margen de diferencia y aún con eso, según palabras del actual CORE, la opción del “Juntos Podemos” no bajo su candidatura y la historia ya es conocida.

Alexis Sepúlveda señala que hubo tratos injustificados de Celedón hacia él y lo lamenta más que nada por el abogado y por Talca. “Mucha gente humilde en estos meses ha tenido mucha complicación y un impacto casi agresivo de la gestión municipal. Esa gente es la que Roberto y yo decíamos defender. Al final, por esta acción no lo estamos haciendo”.

Familia y retorno

Le gusta su labor como consejero. Es lo suyo. Gestionar. Promover proyectos. Abraza su vida política con pasión, la cual dice no dosificar en cuanto a límites. “Uno tiende a pensar que le dedica poco tiempo”, a pesar de todo valora mucho a su familia, el hecho de tener a su cargo la cocina sábados y domingos y no se inmuta en decir que su mujer es la que manda en casa.

“Más que cantidad, el tiempo de la familia debe ser de calidad. Cada momento que dedico a mi familia lo aprovecho al máximo y lo disfruto jugando con mis hijos, cocinando el fin de semana”… Pues dice tener muy buena mano en la cocina, siendo su especialidad la cazuela de pava y la Paella.

“Mi familia entiende perfectamente la entrega que tengo hacia lo público. Ellos siempre están involucrados en todo lo que hago, nunca han dejado de apoyarme lo que me satisface bastante”.
Al final de todo, señala Sepúlveda, ha sacado la conclusión de haberse consolidado como un líder emergente. “Hay pocos liderazgos nuevos en la región y eso lo lamento”.

Se le planteó en un momento un cupo en el parlamento, pero la rechazó en pos de una vocación que se perfiló en su carácter desde los 15 años. Señala que su visión de servicio público está ligada a la gente de Talca. “Quiero hacer un aporte para esta ciudad, creo que tengo la capacidad, los conocimientos y la experiencia para hacerlo. Espero que a Juan (Castro) le vaya muy bien en su gestión, pero tengo un objetivo y espero cumplirlo (…) En tres años más quiero insistir en mi opción a la alcaldía de esta ciudad para hacernos cargo de ella, de la importancia que tiene como capital regional y echar a andar proyectos de verdad. No proyectos pequeños. Talca debe cambiar finalmente”, finalizó.

Fuente: Maulee
Por: Claudio Bravo

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