Familia de menor fallecido interpondrá acciones legales contra los hospitales de Talca y Cauquenes

La familia del menor, de ocho años, que falleció asfixiado con su sangre mientras esperaba atención médica presentó acciones legales en contra los hospitales de Talca y de Cauquenes.

El pequeño Cristóbal Moya, debía ser intervenido por un problema en el oído y de adenoides, cirugía que fue realizada en el Hospital de Talca, pero su familia acusó que el médico tratante del recinto, aprovechó la cirugía para extraerle las amígdalas, sin la autorización de los progenitores del menor.

Al regresar a Cauquenes, Cristóbal comenzó con malestar y sangramiento en la garganta, y el 14 de mayo fue trasladado nuevamente al centro asistencial talquino, para someterse a un control de rutina con el mismo facultativo, quien -ante los padres- habría reconocido el error.

«El doctor le dijo ‘yo me equivoqué, le puse un punto sobre una arteria’ (…) le dio unos anticoagulantes, (pero) no lo hospitalizó», relató la tía del menor, Angélica Alarcón, a Radio Cooperativa.

Sin embargo, la hemorragia continuó, por lo que los padres lo llevaron al Hospital Base de Cauquenes, donde -según familiares- Cristóbal no fue atendido a tiempo, y fue relagado a una camilla a esperar su turno, falleciendo la madrugada del 23 de mayo al interior del mismo servicio de emergencia.

Es por ello que los parientes del niño, habrían presentado acciones legales en contra de ambos centros hospitalarios. El de Talca por realizar una cirugía sin la autorización de los padres y por un punto de sutura mal puesto. Mientras que al Hospital de Cauquenes se le acusa de no haber entregado atención oportuna, la que podría haber evitado la muerte del menor.

Ahora los familiares esperan que «no hayan otros Cristóbal en la vida, porque un servicio público es para prestar servicio a la comunidad, no para estar durmiendo o no haciendo nada», señaló una tía del niño, al tiempo que insistió en que nunca se autorizó la operación a las amígdalas.

Desde el Hospital de Talca, este martes, surgió un comunicado de prensa que desmiente la versión de la familia, señalando que la madre sí habría dado la autorización para la extracción de las amígdalas del niño y manifestando que después de 20 días de ser intervenido, es imposible que el sangramiento sea por la operación.

Pese al revuelo que esta semana ha causado el lamentable caso, el pequeño Cristobal Moya descansa en paz. Sus funerales se realizaron el pasado lunes 25 de mayo en compañia de sus seres queridos y amistades, sin embargo, es su familia la que hoy clama por justicia en memoria de su hijo y de todos los niños que asisten a los centros asistenciales en busca de una mejor salud.

Cauquenesnet.com

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