Fiscal ordenó recoger muestras de ADN a un hermano de la persona a quien corresponderían los restos humanos descubiertos en un predio agrícola.
Un exhaustivo trabajo de rastreo y pericias continúan realizando efectivos de la Policía De Investigaciones (PDI) de Cauquenes, con el objetivo de agotar el hallazgo de osamentas descubiertas en la tarde del martes en un predio del sector rural de Liucura, al sur de esta ciudad.
En ese mismo lugar, hace poco más de un año, fue encontrado el cuerpo de Andrés Peña, de 30 años, quien –según la fiscalía de Cauquenes- fue asesinado por su padre, configurando el delito de parricidio por el cual se llevará a juicio a Manuel Peña Landeros, quien actualmente se encuentra privado de libertad en la cárcel.
El hallazgo se registró cuando casualmente operarios de una retroexcavadora realizaban la limpieza de un canal. Los restos estaban enterrados a unos 30 metros del lugar donde fue descubierto el cuerpo de Andrés Peña.Con dicho antecedente, el fiscal de Cauquenes, Francisco Ávila, ordenó el trabajo de especialistas de la PDI de Talca y Linares, quienes lograron retirar osamentas que corresponden a un cuerpo casi completo. El cadáver podría corresponder a un hombre mayor de nombre Seferino, quien se encuentra desaparecido hace cuatro años.
Pero otro hecho que acreditó evidencia de una muerte violenta de Seferino -muy similar a las circunstancias de fallecimiento del hijo del parricida- son dos perforaciones en las vestimentas descubiertas en la tarde del martes, los cuales podrían corresponder a la entrada y salida de una bala, a lo cual se agrega el hallazgo de restos de municiones.
